con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

sábado 4 de julio de 2009

El fondo del abismo, ¡finalmente!



Aún no entiendo por qué fue tan poca la publicidad que se le hizo a una de las hazañas tecnológicas más significativas en la exploración de los océanos. Fue hace un par de meses, a lo sumo: el sumergible no tripulado Nereus, del Woods Hole Oceanographic Institution, llegó al punto más profundo de los mares: -10,911metros, en la Fosa Challenger, dentro del sistema de trincheras marinas de Las Marianas, frente a la isla de Guam en el Pacífico. Sólo una vez logramos llegar a ese punto, y eso fue hace prácticamente 50 años, con el batiscafo tripulado Trieste, ya que el sumergible japonés Kaiko se perdió durante una inmersión en 1995.

El logro de haber regresado a esa profundidad lo comprenden quienes saben de lo que es capaz la presión hidrostática. A -10,911 metros, la fuerza implosiva del agua es tal, que es equivalente a tener un jet jumbo con todo y pasajeros en cada centímetro cuadrado del cuerpo. Esa, (y el poco dinero dedicado a la exploración de los mares) es la razón por la cual sabemos más acerca de la superficie de Marte que acerca de los puntos más profundos de nuestro propio océano. Un cuerpo humano desprotegido a esa profundidad pronto quedaría convertido en una pulpa irreconocible.

Y sin embargo, cuando uno de los ingenieros de la expedición me mostró hace una semana los videos aun inéditos tomados por las cámaras de Nereus, quedé asombrada al ver la presencia de pececillos casi transparentes y otras sombras que pasaban tras las poderosas luces LED del aparato. Allí abajo, a casi 11 kilómetros de profundidad, hay vida. Mucha más vida de la que nos imaginamos. Fue emocionante ver ese video –que en algún momento de este año supongo que será hecho público para Discovery Channel, cuyas cámaras estaban a bordo del buque de la expedición—pues sabía que estaba viendo fauna que nadie ha visto nunca antes.

Los diseñadores de Nereus llevan una década esperando y recogiendo cada uno de los adelantos tecnológicos necesarios para llegar al fondo del abismo: un sumergible operado remotamente con la posibilidad de andar en forma autónoma, haciendo mapas del lecho oceánico como un orbitador toma datos del suelo marciano desde arriba. Un aparato que además de ello es capaz de posarse sobre el suelo, para hacer estudios precisos de un punto exacto. Nereus tiene un sistema de esferas de cerámica para aligerar su peso; tiene luces LED, que usan menos energía y dan más luz; tiene baterías que pesan menos y duran más; pero especialmente, Nereus tiene un delgado cable de fibra óptica, no para ser controlado desde arriba, sino simplemente para mandar y recibir información en tiempo real. Desde fotos y video, hasta órdenes de desplazamiento.

En una era en la que las herramientas de la astronomía y la exploración espacial salen casi a diario en las noticias, es bueno volver los ojos hacia el otro lado. Y celebrar esta magnífica hazaña de Nereus y de Woods Hole. Para mí, esto ha sido equivalente a posarnos en el suelo de Europa o Titán. Sólo que nadie parece haberse dado cuenta.

jueves 25 de junio de 2009

La extraña “materia oscura” de la biología

Cada vez que me adentro en un artículo nuevo para la revista Muy Interesante me embarco en una aventura del aprendizaje distinta. Es una oportunidad para explorar temas que no siempre domino bien, y entonces es una delicia explorar, leer y entrevistar expertos que te ayudan a descubrir investigaciones geniales. Eso me sucedió con la portada del mes de julio en MUY, que está dedicada a la genética.

En estas “16 preguntas o misterios de la genética moderna” pude explorar aspectos de la genética que me eran desconocidos. Por ejemplo, que el mal llamado “ADN basura” no es basura en absoluto. Cada vez es más aparente que esa zona gris de nuestro genoma, esa sopa de cosas que hay entre un gen y otro, está resultando ser más interesante que los genes mismos. Y que mientras los genes componen apenas el 2% del genoma, estos otros materiales componen el resto. Es algo así como la “materia oscura” de la cosmología: algo vasto, incomprensible en gran medida, y que parece tener las claves de las enfermedades que nos aquejan, de la evolución de nuestra especie, de aquello que nos hace humanos.

El otro concepto radicalmente distinto es que ya no solo se trata de la genética, sino de un nuevo campo de estudio conocido como la “epigenética”. Un nuevo “sub-mundo” según el cual el medio ambiente juega un papel en moldear, forjar y cambiar nuestro material genético a lo largo de nuestras vidas… una noción que hasta hace una década era considerada tabú.

Finalmente, deseche la noción de que un gen único es causante de una enfermedad. En su inmensa mayoría, nuestros problemas se deben a una complejísima serie de interacciones entre varios genes entre sí y también con esta “materia extraña” de regiones aparentemente aburridas. La nueva genómica entonces consiste en estudiar el mapa entero, con sus caseríos remotos y sus valles desconocidos y sus colinas insignificantes, en lugar sólo concentrarse en las capitales de los países.

Bienvenido a la genética moderna. Ojalá disfrutes las extensas respuestas que estos 15 genetistas famosos dieron a Muy Interesante.

jueves 18 de junio de 2009

Cómo engañar al cuerpo por su propio bien


Nanoesferas recubiertas de diversos materiales para burlar las defensas del cuerpo y poder entregar su preciosa carga de medicinas anticancerosas en el blanco. /Nanomednet y Northwestern University.

Después de cuatro días en este "fellowship" sobre Nanotecnología en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, uno sale con las meninges inflamadas por la descarga tan violenta e intensiva de información a que es sometido. No en vano, estas mini becas para periodistas científicos han sido apodadas un “boot camp” (o campamento de entrenamiento militar para infantes). Y no en vano son una de las mejores formas de sumergirse en medio de la crema y nata de la tecnología de punta llevada a cabo en EE.UU.

Aunque la nanotecnología en sí no es nada nuevo, la novedad de las aplicaciones, su cantidad y visibilidad, va creciendo exponencialmente. Dentro de cinco años, prácticamente todo lo que nos rodea contendrá materiales, superficies o procesos a escala “nano” (un nanómetro es una billonésima de un metro). En medicina, por ejemplo, los avances son geniales. El ingeniero químico de MIT Robert Langer, que está convirtiéndose en una de las personas que más influenciarán nuestro futuro cercano, está diseñando nuevas formas de entregarle medicinas al organismo que son alucinantemente ingeniosas.

“La nanotecnología es crucial en medicina porque podemos poner medicamentos en partículas pequeñísimas que no se coagulan en la sangre, penetran fácilmente dentro de las células, tienen un área de superficie muy grande, y son capaces de crear texturas en las superficies. Por ejemplo, el Doxil es un medicamento de quimioterapia para el cáncer de ovarios aprobado por la Administración de Alimentos y Bebidas, FDA. Son liposomas, pelotitas de grasa de 100 nanómetros de diámetro que contienen el ingrediente activo, y que, gracias a su tamaño, lo hacen llegar a las células cancerosas. La ventaja de las nanopartículas es que son capaces de entregare al cuerpo cientos de miles de moléculas de la medicina, mientras que la tecnología prevalente sólo entrega una molécula a la vez. Es decir, la oportunidad de tener éxito es muchísimo mayor”.

Pero no es una tecnología fácil de domar: las nanopartículas tienden a encapsularse, y cuando entran al torrente sanguíneo, se las comen los macrófagos como si fueran peces hambrientos detrás de los huevos recién puestos por el coral. Al mismo tiempo, está el reto de pasar a través de la pared de la célula, que es como tan difícil como las de un castillo medieval. El truco aquí consiste en disfrazar la nanopartícula para que la célula la vea como si fuera agua.

La idea es hacer algo que a la célula no le parezca algo tan ajeno. Y entonces estamos recubriendo las nanopartículas con una capa de una sustancia llamada PEG, glicol de polietileno, que le da la apariencia de una bolita con pelos. Esto hace que los macrófagos dejen tranquilas a las partículas, y que la célula les permita el paso”. Remover este obstáculo ha permitido al laboratorio de Langer concentrarse en la tarea de hacer llegar el medicamento a donde debe, es decir, al tumor canceroso.

Pero Langer va más allá. El año entrante comenzará pruebas clínicas en pacientes de cáncer de ovario para otra tecnología, que consiste en hallar moléculas que apaguen a los genes que están causando el problema. “Podría ser una inyección cada dos semanas”, dice Langer.

Es como ser un cartero que debe entregar una carta terriblemente importante, a veces sin tener la dirección del destinatario, y que debe protegerse de ataques de dragones, de tormentas, de ladrones, de toda clase de cataclismos.

martes 2 de junio de 2009

Cuando llegue a Marte, cruce a la izquierda


El otro día me senté a diseñar la trayectoria de una nave espacial de la Tierra a la Luna. Pero esto no fue cosa de hacer un simple dibujo de una órbita sobre una servilleta de papel. Esta fue una trayectoria real. Llena de matemáticas y física y conceptos sobre la música de las esferas. Las varias copas de vino tinto y las altas horas de la madrugada sentada ante el ordenador/computador de César Ocampo ayudaron… o no ayudaron. Pero al fin y al cabo, la trayectoria quedó diseñada con todos los hierros: no había forma de que nuestra sonda espacial imaginaria se nos fuera a perder en Marte o Venus. Claro que yo lo único que hice fue seguir las instrucciones del profe, entrar montañas de números en varias bases de datos, y cliquear el mouse toda la noche. Y no obstante…guau. La sensación fue una de euforia: había diseñado mi primera trayectoria espacial. Allí estaba. La clave para penetrar en los misterios de la astrodinámica y la mecánica celeste, representada en una hermosa animación con órbitas de colores entre la Tierra y la Luna.

César Ocampo es un ingeniero de origen colombiano que trabaja como profesor en el departamento de Ingeniería Aeroespacial de la célebre Universidad de Texas en Austin. Esa noche, no tuve más remedio que bautizar a César como “el Kepler colombiano”. Resulta que este “gurú de las órbitas y la mecánica celestial” se ha inventado un programa de software llamado Copernicus. Y ahora Copérnico es el software que la NASA usa regularmente para planear sus misiones dentro del Sistema Solar. Como si fuera poco, fue escogido como el mejor software del año en NASA Johnson 2009, y ahora compite para mejor software del año de toda NASA.

Sin ir más lejos, Copérnico trazó la ruta de la sonda lunar LCROSS, que el próximo 17 de junio partirá rumbo a ese satélite con el objetivo totalmente intencionado de estrellarse contra la superficie lunar (en busca de agua en forma de hielo). No todos los días diseña uno una trayectoria que termine con una colisión preprogramada. Sólo imagino lo que se divirtió César trazándola.

Copérnico es un “sistema de alta precisión para el diseño y la optimización de trayectorias” de una o varias naves espaciales en cualquier situación gravitatoria dentro del Sistema Solar. Permite que los programadores consoliden todos los problemas que uno encontraría al armar la ruta de un vehículo dentro de un sistema solar lleno de planetas. Estos problemas incluyen las diferentes gravedades de múltiples objetos celestes, que son campos de fuerza por entre los cuales hay que saber cómo navegar, cómo aprovechar, o cómo evitar; los diferentes métodos de propulsión de la nave, los varios marcos de referencia, las transferencias de una órbita a otra. Copérnico facilita la optimización de trayectorias para cualquier tipo de misión, en cualquier campo de fuerza que encuentran las naves espaciales en sus recorridos interplanetarios.

Lo más divertido es ver cómo, tras las listas de reducciones matemáticas, haces “clic” y se va formando la animación de la trayectoria. Para la persona encargada de la propulsión del vehículo espacial, es clave trabajar con Copérnico porque el software le ayuda a decidir en qué momentos usar un impulso variable o constante, es decir, cuando abrir o cerrar la tobera de su nave; en otras palabras cuándo frenar y cuando meter el acelerador.

La lista de algunas de las cosas que se pueden hacer con Copérnico se lee como un catálogo salido de Star Trek:

-Órbitas de transferencia centradas en planetas
-Misiones heliocéntricas a Marte para traer muestras
-Trayectorias Tierra-Luna con regreso libre
-Órbitas de transferencia de escape terrestre
-Transferencias de la órbita terrestre a la lunar
Y muchas, muchas otras!!

Very cool, indeed, Dr. Ocampo.

lunes 25 de mayo de 2009

Del virus real, a uno literario

Cuando el rollo de la gripe H1N1 estalló en los medios como bomba atómica, me hallaba (y me hallo) en pleno proceso de escribir el libro #8 de mi serie Los Aventureros de la Ciencia, “Un Enemigo Invisible”. El ejercicio desde entonces ha sido sumamente interesante para mí porque es como si parte de mi novela de aventuras para jóvenes sobre los virus hubiese cobrado vida.
A los pocos días de haberse iniciado el circo mediático en EE.UU., tomaba yo un avión a Colombia vía Panamá. Al bajar del avión me recibió un funcionario con una máscara en la cara y otra en la mano. El aeropuerto estaba lleno de gente enmascarada, mirando temerosamente a los que no la llevábamos puesta, que éramos la otra mitad. El maniatismo con la lavada de las manos (eso está muy bien) competía con el terror a tener multitudes bajo un mismo techo. La gente instintivamente se alejaba una de la otra, como repelida por un imán puesto al revés. Era fácil ver cómo ese susto podría llevar a convertirse en una situación de fobia y odio y violencia entre unos y otros. Parecía salida de mi Capítulo 14.

No tuve más remedio que sonreír irónicamente: yo me dirigía a un sitio que agruparía a 7,000 personas al día durante tres días. Imposible concebir mejor criadero de nuevos casos de H1N1. Lo cierto es que la parte social y antropológica de la pandemia me han servido como investigación invaluable para Un Enemigo Invisible. También me han aguijoneado para aprender más sobre el virus. Desde que comencé a escribir sobre el tema, innumerables cazadores de virus en los Centros para el Control de las Enfermedades, y del USAMRIID, concluyen las entrevistas con la ominosa frase de que lo que les quita el sueño es el día en que un virus animal para el cual no tenemos defensas mute a nuestra especie y cause una matazón de proporciones bíblicas. Y ahora, ese miedo de unos cuantos científicos ha pasado a la conciencia pública.

Pero, ¿qué exactamente es el H1N1, la gripe porcina? ¿Es la misma terrible influenza de 1918, el H5N1, la gripe aviar? ¿Qué hizo a este otro virus tan horriblemente mortal versus éste, cuya mortalidad ha sido hasta ahora muy limitada? ¿Cuál es el secreto? Si supiéramos la respuesta, podríamos identificar alguna mutación genética entre los virus actuales que nos diga en qué momento de su evolución se dio este giro letal. Hace unos años unos científicos algo locos sacaron muestras del ARN del virus del infierno de tejidos de sus víctimas enterradas en la tundra de Alaska. Cuando la secuencia genética fue codificada, les fue posible comenzar a manipularlo. Y aunque científicos en Japón han podido establecer el valioso conocimiento de que la virulencia del la influenza de 1918 está asociada al complejo de polimerasa del ARN del virus, aun no es suficiente para fabricar una vacuna contra ésta o la otra influenza.

Y el problemilla con las drogas Tamiflu y Relenza, que muchas personas toman como la tabla de salvación, es que sólo funcionan cuando hay un factor de suerte. Las medicinas bloquean una proteína clave (la neuraminidasa, de ahí la “N” en el nombre del virus) que usa el virus para conectarse a la célula víctima. Y como sucede con los antibióticos, desde que los infectados con la gripe aviar las han ido usando, el condenado virus ha creado una resistencia a ellas. En otras palabras, para ganar una guerra hay que conocer al enemigo. Y los camaleónicos H5N1 y H1N1 no se han dejado estudiar bien.

Del Capítulo 6, “Un Enemigo Invisible”

Un virus no es precisamente una criatura viva. Es más bien como un robot. No tiene un sistema para tomar comida o para respirar. No tiene personalidad. No tiene cerebro. Solo tiene una tarea: apoderarse de las células de otras criaturas. La mayoría de los virus son partículas pequeñísimas que recuerdan bolas de pimienta o granos de polen. Otros han sido comparados con hebras de cuerda enredada. Cuando invaden los organismos parece como si alguien hubiera tirado al piso un plato de espagueti.

Cada partícula de un virus es una pequeña cápsula de membranas y proteínas. La cápsula contiene una o más hebras de ADN, las cuales son largas moléculas que a su vez contienen el programa del software para hacer una copia del virus. Algunos biólogos clasifican a los virus como “formas de vida” porque estrictamente no se sabe si están vivos o no. Los virus son “ambiguamente” vivos. O sea, ni están vivos, ni están muertos. Su existencia transcurre en las fronteras entre la vida y la “no vida”. Los virus que están fuera de las células simplemente se sientan allí, nada pasa y no hacen nada. Están muertos, o dormidos. Pueden formar cristales. Pero, cuando las partículas de virus entran en la sangre o en las mucosidades, entonces se “despiertan” y adquieren una consistencia pegajosa. Si una célula pasa por ahí y toca al virus, el virus se le pega a la célula. La célula siente al virus pegándosele y lo que hace es que abraza al virus y lo deja pasar a su interior porque confunde esa pegajosidad con la de algo conocido. Una vez dentro de la célula, que es enorme en comparación al virus, el enemigo revela su verdadera identidad: se convierte en un caballo de Troya. Algo en su interior se despierta y comienza a replicarse, secuestrando la maquinaria de la célula.

Un virus es un parásito. No puede vivir por si solo o por sus propios medios. Sólo puede fabricar copias de sí mismo dentro de una célula usando los materiales de la célula para hacer su trabajo sucio. Lo curioso es que todos los seres vivos pueden llegar a tener virus dentro de sus células. Incluso los hongos y las bacterias están habitados por virus y ocasionalmente son destruidos por ellos. Es decir, las enfermedades tienen sus propias enfermedades.

Un virus hace tantas copias de sí mismo dentro de una célula, que eventualmente la célula estalla, y los virus se derraman y salen de allí en busca de otra célula, para infundir el mismo caos, y así sucesivamente. O los virus pueden salir a través de la pared de una célula como gotas de algo que sale de una llave del agua: drip, drip, drip. Así funciona el virus del SIDA. La llave del agua gotea y gotea hasta que la célula queda exhausta, consumida y destruida. Si suficiente cantidad de células son destruidas, el anfitrión muere. Pero un virus no “quiere” matar a su anfitrión. No le conviene porque entonces el virus podría morir también, a menos que pueda saltar lo suficientemente rápido del anfitrión moribundo a otro anfitrión.

Eso mismo era lo que había hecho este virus en Bolivia. Dentro del cuerpo de Lucas, el asesino que había matado a las dos terceras partes del poblado de Canzanboira en quince días, había obligado a las células a dejar a un lado sus funciones vitales, para dedicarse única y exclusivamente a hacer copias a una velocidad asombrosa, creciendo exponencialmente. En ese sentido el virus se comportaba como una máquina, estrictamente mecánica, no más viva que un martillo eléctrico. Era como un tiburón molecular, un motivo sin una mente. Compacto, duro, lógico, totalmente egocéntrico, el virus que había atravesado un continente como polizón a bordo de una especie de primate que era inmune a él, había encontrado la fábrica perfecta, el nuevo motivo para su razón de ser: un país repleto de seres humanos.”

miércoles 13 de mayo de 2009

La brava y ajetreada ‘Aventura Espacial Barranquilla’




Hace poco más de una semana participé como confeencista en un evento educativo sin precedentes en Latinoamérica. Se llamaba Aventura Espacial Barranquilla 2009 (por esa ciudad en la costa caribeña colombiana), y logró reunir, en tres días, a 24,000 niños entre los 10 y los 17 años. El objetivo era inspirarlos a seguir, o por lo menos interesarse en carreras de ciencia, asociadas a la exploración espacial. Es decir, carreras que van desde todas las ingenierías hasta las biologías, geologías, astronomía, astrofísica, etc.

Nunca antes había yo tenido a cientos de niños sentados atentos, callados, ante una conferencia sobre exploración espacial y las “aventuras de una periodista científica”. Como autora de novelas de aventuras de ciencia para jóvenes, la experiencia fue máxima y un tanto intimidante: encontrarme cara a cara con miles de chicos que reflejan el perfil de mis lectores.

Mis compañeros de conferencias incluían a distinguidos científicos y funcionarios latinoamericanos de la NASA, la ONU y la UNESCO. Eventos como éste son quizás demasiado masivos para enseñar nada a fondo. Pero quiero pensar que sí sirven para que niños y niñas sepan que el espacio es suyo. Y que es importante. Que este es el nuevo océano en cuya playa estamos parados, a punto de lanzarnos nuevamente a volar. Que sepan que los países que no son potencias espaciales tienen derecho a soñar con los beneficios que para la sociedad representa explorar el espacio y explotar sus usos pacíficos.

Y que esos usos pacíficos del espacio traen más beneficios de los que nos imaginamos, y que debemos comenzar a darles la importancia que se merecen. Que los países en vías de desarrollo deben comenzar a apropiarse de “su espacio”.

Fue una semana brava. Ajetreada. De a tres conferencias diarias. Poco sueño. Comidas inciertas. Horarios aun más inciertos. El clima caliente y castigador de la zona. Pero verte literalmente asaltado por cientos y cientos de chicos que parecen tomar la ciencia como otros toman el rock o los deportes, fue realmente emocionante.

domingo 19 de abril de 2009

Pequeño glotón

Ayer tuve un encuentro con el pasado, en el Monkey Jungle en Miami, un pequeño pero interesante parque de conservación de monos al sur de Miami. Fue un reencuentro con el pasado porque la última vez que estuve allí fue en los años setenta, cuando uno iba a ver shows de chimpancés haciendo monerías. Ahora no hay nada de eso, porque el Monkey Jungle, que pertenece a una familia con serias intenciones conservacionistas, está dedicado a las investigaciones. Además de los magníficos monos aulladores (una especie que no se halla tan frecuentemente en un parque zológico), y además del espléndido orangután macho espalda plateada King (que estuvo languideciendo en un circo), lo que más me llamó la atención de este “nuevo” Monkey Jungle son los monitos ardilla que hay por todas partes.

La sensación es que el visitante va por un camino encerrado de alambre, y los cientos de monitos de un par de palmas de alto están en libertad. En algún momento dado uno sale del tunes y se encuentra en plena selva con los curiosos monitos que acuden por docenas a tomar las usas pasas y los maníes directamente de tus manos. Me sorprendió la suavidad de sus manitas de cuero, un poco frías al tacto. Y me gustaron sus “buenos modales”, al agarrar las pasitas como si fueran señoritas educadas. Es todo un placer verlos comer a dos carrillos a menos de 20 centímetros de tu cara.

Los monos ardilla me interesan mucho porque están entre los más usados en los laboratorios de biomedicina. Es un sentimiento agridulce, porque uno odio pensar en ellos como conejillos de indias. Y no obstante, están más relacionados filogenéticamente a los humanos que las especies de laboratorio que no son primates. Por ejemplo, sufren naturalmente de aterosclerosis coronaria, igual que nosotros. Eso es muy valioso. Tanto, que se han escrito miles de reportes científicos productos de estas observaciones en el laboratorio.

Últimamente, su aporte más importante es en el estudio en neurociencia, comportamiento y medicamentos. Y también en investigaciones de medicina aeroespacial. Los monitos ardilla no están en peligro de extinción, de hecho son los más abundantes. Pero eso no significa que la deforestación no los amenace eventualmente. Los monitos ardilla que se usan en laboratorios de EEUU sólo provienen de la colonia de crianza que tiene el Proyecto Peruano de Primatología, en compañía con la Organización Mundial de la Salud. Los monos ardilla de laboratorio criados en EEUU provienen de un laboratorio llamado Squirrel Monkey Breeding and Research Resource (SMBRR), de los Institutos Nacionales de Salud.

Los simpáticos monitos del Monkey Jungle, no obstante, viven como ciudadanos acomodados de un pueblo pequeño pero con altares estándares de vida. Para la muestra, está el glotón del video (que espero se pueda ver).


video

domingo 5 de abril de 2009

¡Hola, Sol!


Guau. Estoy viendo el sol. No, no como siempre, levantando la cabeza hacia el cielo. Sino muy, muy de cerca. Llevo media hora en vivo de observación directa, guiada por un astrónomo en una sesión de “uno a uno”, viendo esta estrella desde el telescopio solar del observatorio Bellatrix, en Italia. El sol ahora está tan cerca que un cuadrante de su curvatura ocupa toda mi pantalla. Veo una enorme explosión solar que está vomitando fuego en oleajes de miles de kilómetros de altura. Hace días pedí mi media hora de tiempo en el Bellatrix. Esto, parte de la maravillosa maratón de El Telescopio Virtual, que hace parte del evento global 100 Horas de Astronomía, que termina hoy mismo. El telescopio es robótico, y uno mismo lo controla desde su escritorio.

Qué forma tan genial, tan espectacularmente genial de acercar a la gente a la astronomía. Es decir: el privilegio de tener a un astrónomo durante media hora, y de manejar los controles de un telescopio desde la comodidad de tu casa…alucinante. Esto ya lo hacen astrónomos profesionales en todo el mundo…pero pagando un dineral. Pero que telescopios como este estén disponibles gratuitamente a simples mortales, es otra cosa…Ojalá a algún Microsoft se le ocurra patrocinar estos eventos digamos, ¿una vez al mes?

Ahora que finaliza mi “palomita” en el telescopio, mi sol parece una mandarina con la cara torturada por el acné. Pero este es un acné que está vivo. Se mueve lentamente, hierve y se retuerce. ¡Hola sol! ¡Me encanta conocerte en persona!

jueves 2 de abril de 2009

La nariz de la NASA…¿olfateando tenis malolientes?


George Aldrich en pleno juzgamiento.
Ah, George Aldrich… ¡qué personaje! No importa cuán serio sea este toxicólogo que trabaja para la NASA en el White Sands Test Facility de Nuevo México, basta descubrirle la mirada de chico travieso para uno saber que es único en su género. Conocí a George hace como ocho años, cuando fui a escribir un artículo para Muy Interesante y New Scientist sobre “la nariz de la NASA”… que era y sigue siendo el apodo de este simpático caballero. George tiene una nariz privilegiada y entrenada como el más fino de los sabuesos. Así como un conocedor de vinos puede desmenuzar los componentes de un buen Rioja con solo hacer “sniff”, George es capaz de decirte si un objeto que va a subir al espacio está hecho de tales o cuales materiales, y si esos materiales van a representar un problema para los astronautas en órbita.

Al estar sometidos a los cambios de presión y temperatura dentro de la estación espacial, los objetos sueltan gases, que podrían generar los olores más espantosos del mundo. Por ejemplo, la tinta con que estaban impresos los manuales de instrucciones del programa Apollo sencillamente apestaban. Y allá arriba no hay como abrir una ventana. La parte aun más seria del trabajo de George es detectar si lo que sea que se suba a bordo (desde el cepillo de dientes del comandante hasta los experimentos de ciencia), va resultar tóxico. Y entonces, antes de cada misión, se entrega a este curioso proceso de calentar, pasar por un analizador de gases tóxicos, y luego oler toda clase de objetos raros. “He olido desde los cosméticos de la primera astronauta Sally Ride, hasta la colección de CDs de un cosmonauta”.

Esa vez en su laboratorio, George (cuya tarjeta de presentación realmente lo identifica como la Nariz de la NASA”, con todo y un zorrillo recostado contra el shuttle), me invitó a participar en una misión de olores que duró todo un día. Me calibraron la nariz, al igual que hace él, oliendo 7 botellitas con los “olores primarios”, que van desde el almizcle hasta lo podrido. Pero luego me llevó a almorzar y me contó sobre algo aun más divertido: como si no tuviera suficiente con oler cosas todo el día. George participa anualmente en un extraño ritual de la clase media estadounidense: es juez en un concurso de "Los Zapatos Tenis más Olorosos y Espantosos". La gente va, se quita los zapatos, George se los pasa bajo su delicado instrumento olfativo, y escoge al peor ofensor. En realidad, el concurso está patrocinado por un talco para quitar los malos olores del pie. Una brillante maniobra de relaciones públicas.

Uno pensaría que tras no sé cuántos años de oler tenis podridos, George habría tenido suficiente. Pero ¡qué va! Esta es una foto de su más reciente juzgamiento, el mes pasado…a tu salud, Nariz!

jueves 26 de marzo de 2009

Un parto milagroso

Lisa Ware/Smithsonian National Zoo

Rara vez un nacimiento ha sido tan anticipado y producido tanto suspenso: el 24 de marzo, por primera vez en 16 años, el Centro de Conservación del Zoológico Nacional del Smithsonian en Front Royal, celebró el nacimiento de dos cachorros de leopardo nublado (Neofelis nebulosa)”. El comunicado de prensa del Smithsonian lo grita a los cuatro vientos. Y con toda la razón: estos pequeños gatos salvajes oriundos del sudeste asiático están en mala situación desde el punto de vista de conservación. Encima de todo, son notoriamente difíciles de reproducir: por alguna razón los machos son sumamente agresivos con las hembras, causándoles serias heridas. Y las madres, a su vez, tienden a atacar a sus cachorros, matándolos en muchas ocasiones.

Pero si alguien puede revivir a esta especie de felino, (que no había podido reproducirse en más de una década en cautiverio), es la gente del centro de Front Royale, que son los campeones en esto de la genética reproductiva de los gatos salvajes. Hace unos pocos meses conversé con ellos para mi nota sobre la conservación de las chitas, o guepardos, en Namibia. Y el nivel de sus investigaciones me dejó boquiabierta. Esos cachorritos están en las mejores manos.

miércoles 25 de marzo de 2009

Comunicaciones a mil gigaherzios

Un chip de "grafeno'/Dona Coveney/MIT

Recuerde bien esta palabra: “grafeno”. Porque se trata de un relativamente nuevo material (una forma de carbón ultrapuro) manipulado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, que podría llevar al diseño de microchips que funcionen a velocidades mucho mayores que los chips estándar de hoy, hechos de silicona. Eso podría significar teléfonos celulares y otros sistemas de comunicaciones que transmiten data a grandísimas velocidades.

Los que hicieron en el MIT fue construir un chip llamado “multiplicador de frecuencia”, es decir que es capaz de tomar una señal eléctrica que viene con una frecuencia electromagnética X, y producir otra señal que es un múltiplo de esa frecuencia. Por ejemplo, el doble.

“En la electrónica siempre estamos intentando aumentar la frecuencia para crear ordenadores cada vez más veloces”, dice Tomás Palacios en una entrevista con el buró noticioso del MIT. “Palacios es profesor asistente en el Departamento de Ingeniería Eléctrica del MIT. “Es muy difícil generar frecuencias altas mayores de 4 ó 5 gigaherzios, pero este nuevo material podría llevar a sistemas prácticos a la escala de los 500 a 1,000 gigaherzios”.

El grafeno, dice Palacios, “es el tema más emocionante de la física [de materiales] hoy en día”. El material es primo hermano de las buckyballs y nano tubos de carbono, sólo que, en lugar de estar enrollado en forma de tubos o bolas, forma una capa plana de un átomo de grosor.

Las aplicaciones comerciales, añade, podrían estar llegando en apenas un año, o dos a lo sumo. Naturalmente que el proyecto atrajo el interés –y el apoyo- del Instituto de Nanotecnologías para Soldados, también en el MIT.

jueves 19 de marzo de 2009

Peligrosa escasez mundial de isótopos para medicina nuclear

Un scan de huesos con el material radioactivo technetio muestra tumores.

Suponga que usted va al hospital porque le tocó hacerse uno de varios diagnósticos por imagen para ver cómo está su maquinaria por dentro. Y le dicen, ‘lo siento, no podemos hacerlo. Es que se nos acabó el Technetio-99m, porque los reactores nucleares productores de Molibdeno-99 (del cual se deriva el Technetio) tienen problemas de mantenimiento y han reducido su producción a tal punto que no han vuelto a enviarnos los isótopos…’ Esa fue casi la situación en una reciente -y callada- crisis en los servicios de diagnóstico en Inglaterra con repercusiones mundiales.

Uno reacciona cuando entiende que el material (que sólo tiene un período de vida media de tres días y por eso no se puede simplemente guardar en una repisa) se usa como marcador radioactivo en investigaciones de medicina nuclear tales como las cámaras de rayos gama, que permiten a los doctores ver dentro del cuerpo de un paciente para evaluar órganos con tejidos dañados y diagnosticar una larga lista de enfermedades, incluyendo el cáncer, problemas cardiacos e insuficiencia renal.

Aunque la crisis inglesa se resolvió, Alan Perkins, presidente de la Sociedad Británica de Medicina Nuclear, está haciendo un llamado internacional para que los gobiernos “se pongan las pilas” e inviertan en la producción de estos isótopos médicos, porque si llegan a faltar, el cuidado de la salud se vería seriamente afectado. Según Perkins:

El uso médico de los radionúclidos es probablemente la más beneficiosa aplicación de las ciencias nucleares y atómicas a la humanidad”.

A nivel global, las investigaciones en medicina nuclear son el segundo procedimiento de diagnóstico por imagen más común después de las tomografías computarizadas (CT scans), y cada año se hacen más de 28 millones de evaluaciones usando el material Technetio-99m. Y sucede que el 95 por ciento del Molibdeno-99 de todo el mundo es producido por únicamente cinco reactores nucleares comerciales: NRU en Canadá; HFR en Holanda; BR-2 en Bélgica; OSIRIS en Francia, y SAFARI-1 en Suráfrica.

Según Perkins en un reporte de la AAAS, desde enero de 2007 ha habido una serie de períodos en que la oferta del material se ha visto interrumpida cuando los reactores han tenido que cerrar, ya sea por mantenimiento o por daños críticos que han incluido seis meses de cierre por tubos corroídos en uno de ellos.

Perkins se quejó de la falta de cooperación internacional, y su reporte fue en parte la causa de un encuentro sobre isótopos médicos organizado por la Agencia de Energía Nuclear (NEA), el pasado enero.

jueves 12 de marzo de 2009

El nuevo viaje ácido


Esqueletitos de foraminíferas. Foto: Jakmi.


La acidificación del agua de los océanos se ha convertido en la nueva Némesis ambiental. Cada semana se suman montañas de reportes científicos que apuntan a que la polución humana está subiendo el nivel de ácido hasta el punto de que en las próximas décadas nuestros mares podrían recrear condiciones que no se habían visto en la Tierra desde la era de los dinosaurios. La causa naturalmente son las toneladas de dióxido de carbono que escupen nuestras chimeneas y automóviles, y que terminan disueltas en los océanos. Por lo menos, eso dicen muchos estudios. El último lo hizo la Universidad de Bristol, y está siendo presentado ahora en una cumbre de emergencia en Copenhague.

Lo que se ha venido entendiendo en años recientes es que el dióxido de carbono tiene la virtud de adelgazar y eventualmente desbaratar los esqueletitos calcáreos de millones de criaturas marinas similares a las amebas llamadas foraminíferas, que tienen el tamaño de un grano de arena. Por lo tanto, ese mismo ácido tiene el poder de disolver cualquier otro caparazón hecho a base de carbonato de calcio: o sea, arrecifes coralinos, las conchas de los moluscos, los caracoles, etc. etc. Lo que no es disuelto es ablandado, dejando a los organismos expuestos a las dentelladas de sus enemigos. En suma, la acidificación del agua cambiará la naturaleza de muchas formas de vida.

Al parecer, esos niveles han subido drásticamente desde la Revolución Industrial. Pero como sucede con este tipo de estudios de cambio climático, las estadísticas no son concluyentes. Lo que sí es cierto es que los diminutos esqueletos de las foraminíferas ya no son lo que eran antes.

sábado 7 de marzo de 2009

Catálogo de exoplanetas para turistas galácticos


Desde que el primero fuera descubierto a mediados de los 90, cazar exoplanetas se está convirtiendo en un deporte cada vez más popular. Y con el lanzamiento de Kepler hace un par de días, ni se diga. Ha sido una verdadera explosión demográfica. ¡La lista ya va por 335! Pero, ¿cómo saber cuál es cuál? La Sociedad Planetaria decidió poner orden en el caos, y creó un catálogo de dominio público. El catálogo nos cuenta cuál es la ubicación del planeta en relación a su estrella, cuál es su masa y cómo se le compara con otros planetas de nuestro propio sistema solar, cuánto demora en darle la vuelta a su sol, cómo lo detectaron, cuándo lo descubrieron y cuántos otros planetas (que se sepa) hay en órbita alrededor de la misma estrella.

¿Cómo encuentran los científicos un planeta lejano? Hay varios métodos: algunos buscan una estrella cuyo movimiento muestre que hay algo perturbando su patrón gravitatorio. Otros buscan la forma en que un planeta que no se ve altera o distorsiona la luz que nos llega de esa estrella. Las sondas Kepler y Corot están diseñadas para observar la casi imperceptible disminución de la luz cuando un planeta pasa frente a su estrella madre. La técnica usada por Kepler, conocida como fotometría de tránsito, también se ha usado para analizar la atmósfera de un planeta extrasolar. En algunos casos se han detectado metano y vapor de agua, lo cual es una esperanzadora señal para la identificación futura de vida alienígena.

El sitio web Solstation.com también tiene un listado de estrellas, algunas de ellas son planetas asociados.

Pero no hay que olvidar a los planetas enanos de nuestro propio Sistema Solar: hasta ahora, cinco de estos pequeños mundos cuadran con la definición controversial de la IAU, Unión Internacional de Astrónomos: Eris, Pluto, Haumea, Makemake y Ceres. Los astrónomos uruguayos del Dwarf Planet & Plutoid Headquarters tienen una lista de al menos una docena de candidatos, aunque otros astrónomos piensan que podrían existir miles.

domingo 1 de marzo de 2009

La risa de la hiena no es ningún chiste

Capaz de pulverizar un hueso en segundos, la hiena moteada está entre los animales más increíbles del planeta.

Pobre Midget. Me parte el corazón. Midget es una hiena manchada que vive en la reserva del Masai Mara, en Kenya. Y tiene la desgracia de ser una hiena macho joven en la sociedad más cruentamente matriarcal que existe en el reino animal. (Y no, no es el de la foto). Nadie quiere ser una hiena macho dentro de un clan nuevo: es la posición más abyecta a que pueda estar sometida criatura alguna. Eso fue lo que descubrí mientras entrevistaba a Kay Holekamp, una fascinante bióloga estadounidense que lleva décadas estudiando a estos extraordinarios animales llenos de sorpresas anatómicas, para este artículo en Muy Interesante, edición de marzo.

Y en este interesante video de Holekamp (la ventana del video inferior), es posible apreciar la desbandada que una pandilla de hienas es capaz de infundir en un par de leonas…que terminan refugiándose en lo alto de un árbol.

En cuanto a Midget (hay que leer la nota para entender su odisea), los últimos reportes del campamento de Holekamp, son alentadores: Midget parece haber subido un peldaño en la escalera de la dignidad. No obstante, Murhy, la reina Murphy, aun no le da el cuarto de hora.

jueves 26 de febrero de 2009

¡Uuupps…!

Si tan sólo supiéramos las veces que hemos estado al borde del apocalipsis nuclear… Unos ejemplos que encontré poniendo orden en mi colección de viejas revistas WIRED:

Octubre 5, 1960: El radar Early Warning System (sistema de detección temprana) en Groenlandia confunde el reflejo de la luna con un ataque masivo de misiles soviéticos. La catástrofe es evitada por operadores del radar que afortunadamente tenían más de dos dedos de frente.

Octubre 25, 1962: Un guardia en una base de la Fuerza Aérea estadounidense en Duluth, Minnesota, le dispara a alguien que está encaramándose en la cerca (sin saber que es en realidad un oso), lo cual dispara una alarma falsa en una base de la Guardia Nacional en Wisconsin, haciendo que se remonten al cielo un escuadrón de jets de combate F-106 con armas nucleares en la barriga.

Noviembre 9, 1979: Un video de entrenamiento que muestra un ataque soviético termina siendo pasado en los computadores de Norad (el comando norteamericano de defensa aeroespacial). El senador Charles Percy, que visitaba el comando ese día, describe la escena que se desató en Norad como un “pánico”.

Junio 3, 1980: Una lluvia de misiles fantasma que se aproxima a EE.UU. aparece en una computadora del Comando Aéreo Estratégico y después en otra del Pentágono. Antes de descubrirse la causa del error, un escuadrón de bombarderos B-52 es alistado para el despegue.

Septiembre 26, 1983: Los sistemas soviéticos reportan una serie de lanzamientos de Misiles Balísticos Intercontinenales, ICBM. El coronel de servicio, temiendo una falsa alarma, no recomienda un contraataque. Los “misiles” resultan ser reflejos solares, pero el alto comando soviético de todas maneras castiga al oficial.

Noviembre 1983: Able Archer 83, un ejercicio de entrenamiento muy realista de la OTAN, incluye hacer ensayos sobre ataques nucleares. Los rusos, que notan un aumento en las comunicaciones entre EE.U. y el Reino Unido antes del ejercicio, está convencido de que se trata de algo real.

Enero 25, 1995: Un radar ruso interpreta un cohete de investigaciones de la NASA como un misil estadounidense disparado desde un submarino. El presidente Boris Yeltsin pone en alerta a su país.

Junio 6, 2002: En lo más caliente de las tensiones nucleares entre India y Pakistán, un asteroide de 10 metros estalla sobre el Mediterráneo. De haber caído sobre la Tierra unas pocas horas antes, habría causado una explosión en el espacio aéreo de estas naciones, que habría sido indistinguible de un ataque nuclear.

jueves 19 de febrero de 2009

Cómo desbaratar un huracán



Un jet atraviesa la barrera del sonido, generando la onda de choque conocida como boom sónico; Pared interior del ojo del huracán George. Créditos: US Navy/NOAA/NASA

La nueva receta para desbaratar un huracán: Tome dos jets supersónicos F4 y métalos dentro del ojo de una tormenta, a 1,100 kilómetros por hora, haciéndolos volar en sentido contrario de la rotación de los vientos, o sea, siguiendo las manecillas del reloj. Haga que los F4 entren al ojo y vuelen en espirales hacia abajo, hasta casi estar a ras del agua, y ordéneles que salgan y entren al ojo varias veces.

Explicación: la diferencia de presiones entre las paredes interior y exterior del ojo es lo que le da fuerza a los vientos del huracán. A medida que los aviones entran y salen del ojo, la energía que imparte el boom sónico aumenta la presión en el ojo y desestabiliza al huracán. El patrón de vuelo en espirales hacia abajo evita que la tormenta aspire más aire caliente y húmedo del mar, que es precisamente su fuente de combustible.

La idea fue concebida por el ingeniero de dinámica de fluidos Arkady Leonov, de la Universidad de Akron. Naturalmente que tiene sus críticos. Algunos dicen que las ondas de choque producidas por el sonic boom no harían nada más que viajar ininterrumpidas a trav’és de las paredes de la tormenta sin tocarle un pelo. Aun peor, que la turbulencia dentro de la pared del ojo destrozaría a un avión que volara tan rápido.

Yo, que cada año hago cola para ver si me llevan en los tradicionales aviones caza-huracanes, no creo que el avión se despedace. Pero sí creo quelas fuerzas G deben ser atroces a esas velocidades y turbulencias. Pero de todas las teorías para desintegrar huracanes, esta es definitivamente la más interesante.

sábado 14 de febrero de 2009

La miopía es atrevida

Miles O'Brien, el antiguo presentador senior de ciencia y tecnología de CNN.

“Directores de negocios de las organizaciones noticiosas: ustedes están escabulléndose de su responsabilidad al despedir a los reporteros de ciencia y medio ambiente, que son los únicos competentes para hacer este trabajo”. Así comenzó su ponencia Stephen Schneider, un climatólogo del Panel Intergubernamental de Cambio Climático durante la reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en Chicago esta semana. “La ciencia no es como la política. Ustedes no pueden simplemente colocar dos puntos de vista opuestos y pensar que han hecho la diligencia. No. Ustedes tienen que cubrir los múltiples puntos de vista y la relativa credibilidad de cada punto. Ese es un problema que no les sucede a los reporteros bien entrenados en temas de ciencia y medio ambiente, quienes entienden lo que es creíble” (léase: quienes no le comen cuento a cualquiera que se les aparezca por delante).

Amén. El problema, naturalmente, es que medios tan importantes como CNN han despedido a su equipo de reporteros de ciencia. ¿Habrase visto semejante miopía que hay en esa sede de Atlanta? ¿Por qué no salen de la gente que cubre finanzas? ¿O deportes? ¿Por qué no mandan a los reporteros generales a cubrir el Superbowl? Ahora tienen, cubriendo ciencia, a reporteros que un día cubren moda, arreglos florales, cómo darle biberón al bebé, o el peinado de Angelina Jolie. Que Dios nos proteja…

Remiopes. Yo solo cruzo los dedos por la existencia de Muy Interesante, la mejor revista de temas de ciencia en idioma español, y lo digo con la desvergüenza del que es su corresponsal en las Américas.

lunes 9 de febrero de 2009

Visión de Supermán al rescate



A nadie le gusta que lo pinchen repetidamente para sacarle sangre, insertarle el suero intravenoso, o administrarle medicamentos. Por eso, ¡la tecnología vino al rescate! Hace un tiempo, la empresa Luminetx se inventó un aparato genial: el VeinViewer, que hace lo mismo que Superman: te deja ver por debajo de la piel. Es una cámara de video digital que opera en el infrarrojo cercano, permitiendo localizar las venas inmediatamente con un procesador de imágenes, sin el dolor ni los pinchazos propios del ensayo y error. A diferencia del ultrasonido, que requiere un entrenamiento extenso por parte del operador, el VeinViewer es sumamente sencillo de manejar. Además, sólo cuesta $25,000 dólares, es decir, relativamente barato comparado con lo hay que desembolsar por equipos de medicina. La luz del cercano infrarrojo no es tan intensa como para calentar la piel o causar daño a los tejidos. Y el aparato nunca hace contacto con la piel, por lo que tampoco hay riesgos de contraer enfermedades que se transmiten por contacto.

Poder ver a través de la piel está resultando especialmente efectivo a la hora de hallar las venas extremadamente delgadas de los niños, reduciendo el estrés de los pequeños, sus padres y las enfermeras. Y encima de todo, es bonito.

miércoles 4 de febrero de 2009

Subir al espacio…flotando




Este interesante aparato se llama el Atmospheric Ascender. Es básicamente un globo de unos 60 metros de largo en forma de “v” y relleno de helio. Tiene cierta rigidez de estructura y unos motorcillos mínimos que le permitirían mantenerse a flote a 140,000 pies de altura (el borde del espacio), a control remoto. El objetivo de sus inventores en JP Aerospace, una pequeña empresa californiana creada con voluntarios, es poner gente y carga en órbita, con la suavidad que sólo puede otorgar un globo hecho de los materiales más ligeros que pueda uno crear.

No es nuevo: la primera prueba a menor altura con un prototipo más pequeño se llevó a cabo hace unos tres años. El dinero provino de la Fuerza Aérea estadounidense, que estaba (y está) interesada en plataformas de observación y comunicación a alturas extremas para campos de batalla. Pero las ambiciones del ingeniero JP Powell van más lejos: entrar en órbita. Así, el sistema de transporte orbital tendría tres componentes:

El Ascensor Atmosférico, la Estación Dark Sky, y el Ascensor Orbital. Entonces, usted pondría sus maletas en el Ascensor Atmosférico, que lo subiría a 140 mil pies hasta la estación cuasi-orbital. Allí tomaría un café, y admiraría la vista, antes de abordar un segundo vehículo que tendría una milla de longitud. La atmósfera a estas alturas es tan delgada, que este Ascensor Orbital tendría que ser así de enorme para permanecer boyante. Utilizando propulsión eléctrica, el gigantesco globo alargado aprovecharía la mecánica orbital, que lo impulsaría a la altura apropiada. (Aquí está el proceso).

JP Powell está convencido de que su primer ascensor atmosférico logrará alcanzar los 140 mil pies. Pero ahora que se acabó el dinero federal, ¿podrá el “otro programa espacial” financiarse a punta de vender camisetas y gorras en su website, y anuncios de alturas extremas en globos meteorológicos? “No es tan difícil”, dice. “No se trata de neurocirugía”

martes 27 de enero de 2009

Selección natural…al revés


En estos días del bicentenario de Charles Darwin todos recordamos aquello de la “supervivencia del más fuerte”: los más aptos de una especie sobreviven para reproducirse y pasar sus genes a los que vendrán en el futuro, mientras que los rasgos de los que no dieron la talla desaparecen gradualmente.

La revista Newsweek tiene en su edición del 12 de enero algo sumamente interesante: en muchas especies de cacería en Estados Unidos (entre otros), parece estar sucediendo una especie de ‘evolución en reversa’: puesto que los cazadores rutinariamente matan a los animales alfa, aquellos más grandes y mejor equipados para alejar a la competencia y ganar el derecho a aparearse, la selección natural está entonces favoreciendo a los animales indefensos y de cornamentas más pequeñas y cabezas menos impresionantes, es decir, lo que los cazadores no quieren poner encima de su chimenea.

Así que, desde hace un siglo, cuando gente como Teddy Roosevelt comenzó a decorar sus casas con cabezas de animales impresionantes, las cosas se han estado invirtiendo para los alces, los ciervos, los búfalos, etc. Ahora los perdedores de la evolución son precisamente los más aptos.
Y, según el artículo, “la apariencia no es lo único que está cambiando. El comportamiento se adapta también, desde la forma en que los animales actúan hasta la forma en que se reproducen”. El problema no es tanto el cambio, dicen los expertos, pues la selección natural significa cambios. Sino cuando el cambio no tiene sentido evolutivo.

El resultado es que cada vez disminuye el tamaño de la cornamenta de los alces y ciervos y ovejas salvajes machos. En Australia, los canguros. El tamaño importa porque es un reflejo, en estos casos específicos, de individuos que son seleccionados artificialmente para ser recompensados por el hecho de ser inferiores.

viernes 23 de enero de 2009

¿Atlántida en Miami? No. ¡Es un cementerio submarino!


Así mismo. No sólo cementerio. También un arrecife sintético (el más grande que existe hasta el momento, ocupando 64 mil metros cuadrados de terreno arenoso a unos 50 pies de profundidad) que ya comienza a ofrecer toda clase de nichos para varias especies de organismos subacuáticos. Y encima de todo, un lugar genial para ir a bucear. Se llama Neptune Memorial Reef, y su construcción, a escasos 5 kilómetros al este de Key Biscayne, comenzó hace cosa de un año y medio.
La cuestión lo hace a uno sentir que está entrando en la Atlántida: ruinas de columnas, capiteles, estatuas, leones, calendarios e instrumentos celestiales, arcos, portones de cuatro metros de altura, estructuras con sabor greco romano y de Hollywood. Todo eso, artísticamente hecho en concreto y metal. Es perfecto para un set de cine.
La parte del cementerio funciona así: usted muere, su familia contacta a Neptune, ellos lo creman a usted y después deciden en qué parte de la ciudad sumergida lo quieren colocar (eso en base a los precios, que van desde 1,000 a 6,000 dólares: muy barato, considerando que un entierro en tierra firme con ataúd de madera se va por los 3,000, al menos). Sus cenizas entonces pasan a mezclarse con concreto líquido, para ser colocadas dentro de alguna de las estructuras de la Atlántida, con una placa de metal. Ya hay varias personas allí metidas, por lo menos un centenar más ha comprado su parcela, y el lugar podrá cobijar más de 100,000 almas.
El negocio es bueno para los creadores del cementerio/parque/arrecife, quienes debieron salvar innumerables obstáculos ambientales y estatales. Ellos dicen, y no les falta razón, que de esta manera están quitando parte de la presión del turismo sobre otros arrecifes naturales. Y que un cementerio así es más ecológico que uno en tierra.
He visto ornitólogos profesionales emprender salidas de observación en los bosques de algunos cementerios aquí en EEUU. No me extrañaría que en un futuro este lugar también atraiga ictiólogos y otros expertos en vida submarina para examinar el proceso de colonización que la fauna y flora marina hacen en estos aposentos.
En cuanto al lugar del descanso eterno, es mucho más original que simplemente arrojar las cenizas al agua. Y mucho más seguro para el fallecido que meterlas dentro de un cohete que puede fallar (que fue lo que le sucedió al famoso Scotty de Star Treck, cuyos restos no alcanzaron la ‘última frontera’).

miércoles 21 de enero de 2009

"Devolveremos la ciencia al lugar que le corresponde"


“We will restore science to its rightful place”, devolveremos la ciencia al lugar que le corresponde, fue una de mis partes favoritas del discurso de Barack Obama durante su toma de posesión ayer en el gélido Washington DC. Las palabras me sonaron como un bálsamo en los oídos, ahora que la ciencia en EE.UU. ha estado más atacada que durante los días de Galileo, con medidas draconianas e ilógicas.

La ciencia rige nuestras vidas. En todo lo que hacemos y en todo lo que somos. Cómo afrontemos la ciencia, la ingeniería y la innovación tiene directamente que ver con el aire que respiramos, la comida que comemos, los medicamentos que tomamos, la duración de nuestras vidas, el ordenador frente a usted y la prosperidad de su país.
Las siguientes son algunas citas de Obama, no ayer, sino en discursos del pasado.

  • Sobre innovación:
    Mi administración aumentará los fondos para las investigaciones básicas en las ciencias físicas y biológicas, las matemáticas y la ingeniería, a una tasa que doblaría los presupuestos básicos de investigaciones durante la próxima década. Aumentaremos el dinero de investigaciones para especialistas que apenas comienzan su carrera, para mantener a los jóvenes científicos interesados en estas disciplinas. El número de científicos jóvenes en América está declinando, por lo que ésta es una buena idea.
  • Sobre cambio climático:
    EE.UU. debe levantarse de la banca y tomar la acción que ha debido tomar hace mucho tiempo, aquí en nuestra propia casa, para reducir nuestras propias emisiones de gases de invernadero. También debemos asumir el papel de liderazgo diseñando tecnologías que nos permitan una economía próspera a la vez que reducimos en un 80 por ciento las emisiones por debajo de los niveles de 1990, para 2050.
  • Sobre inspirar a los jóvenes:
    Parte de lo queremos hacer es abrir la Casa Blanca... En cuanto a la ciencia, queremos elevar la ciencia nuevamente, y tener charlas en la Casa Blanca, donde los expertos hablen de viajar a las estrellas, o dividir átomos: inspirar a nuestros jóvenes para que se lleven una idea de lo que es el descubrimiento”.
  • Sobre células madre:
    Apoyo fuertemente expandir las investigaciones en células madre. Creo que las restricciones que el Presidente Bush impuso sobre dar dinero para las investigaciones en células madre embrionarias humanas han esposado a nuestros científicos y afectado nuestra capacidad para competir con otras naciones. Como presidente, levantaré la prohibición que impide apoyar con dinero federal las investigaciones con las líneas de células madre creadas después del 9 de agosto de 2001. Y a través de una orden ejecutiva me aseguraré de que todas las investigaciones con células madre se lleven a cabo de forma ética y con supervisión rigurosa.
    También sé que se sugiere que las células madre humanas de varias clases podrían hacer que las embrionarias no fuesen necesarias. No estoy de acuerdo. Estas células no tienen la versatilidad de las embrionarias, y no las pueden reemplazar.
  • Sobre el espacio:
    Entre 1958 y 1973, el National Aeronautics and Space Council (Consejo Nacional de Aeronáutica y Espacio) supervisó las actividades espaciales para cuatro presidentes. Voy a restablecer ese Consejo para que se reporte a mí. Va a supervisar y coordinar todas las actividades espaciales militares, civiles y comerciales. Va a solicitar la participación del público, la de la comunidad internacional, y va a trabajar hacia una visión del espacio en el siglo 21, que constantemente avance la creación de nuevas tecnologías a medida que persigue un portafolio nacional equilibrado que expanda nuestro alcance hacia los cielos y mejore la vida en la Tierra.

Pero, Barack Obama ha prometido hacer algo aun mejor que todo eso: restaurar el principio básico de que las decisiones gubernamentales deben basarse en la evidencia científicamente válida y no en las predisposiciones ideológicas de un puñado de gente. O sea, libertad de investigación científica.

Ayer, esto me sonó a gloria:

"Devolveremos la ciencia al lugar que le corresponde, y blandiremos las maravillas de la tecnología para aumentar la calidad del cuidado de la salud y disminuir su costo. Enjaezaremos al sol y los vientos y el suelo para impulsar nuestros autos y hacer funcionar nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y universidades para satisfacer las demandas de la nueva era. Todo esto lo podemos hacer."

martes 6 de enero de 2009

El espíritu rosado de la selva anfibia


Foto: Cortesía de Fernando Trujillo

El Amazonas es una selva anfibia. Un río vertical, cuyas inundaciones anuales invitan a los peces a comer frutos de los árboles y los delfines rosados vuelan como espíritus entre las ramas de los árboles sumergidos.

Nadar entre los legendarios delfines rosados de la Amazonía Inia geoffrensis (con énfasis en la primera Í) es jugar al juego de las adivinanzas. Uno está flotando en el agua color coca-cola diluida de las lagunas apacibles (pero no libres de pirañas y una que otra anaconda) del Amazonas colombo-peruano, donde no tiene más de dos metros de visibilidad. Las criaturas están allá en la distancia, sus lomos rosa pálido subiendo y bajando, mientras su primitiva aletita, que es más una quilla dorsal, aparece y desaparece y vuelve a aparecer, cada vez más cerca. El corazón se acelera, intuyendo el encuentro, sintiendo la curiosidad del delfín, deseando que no cambie su rumbo. Está muy cerca. Su sombra rosada pasa bajo el agua y desaparece en las profundidades. Se ha ido… Piensa uno con desilusión. Pero entonces, ¡tamaña sorpresa!: una salva de burbujas que provienen directamente de debajo revientan justo bajo nuestra quijada. ¡Inia está jugando! Vaya, nos está tomando del pelo, incluso, porque luego se aleja, como para darle continuidad al misterio.

Son unas criaturas casi mágicas, los delfines rosados de la Amazonía. No sólo porque es el único lugar donde aún quedan (los delfines del Yangtze en la China fueron llevados a la extinción no hace mucho). Sino porque son increíblemente primitivos, casi alienígenas, con su extrañamente largo rostrum, y su abultado melón para ecolocar en medio del mundo opaco de la selva sumergida. Y porque, a pesar de la hostilidad de algunos pescadores hacia ellos (los delfines rompen las mallas y mordisquean el pescado), están rodeados de leyendas y mitos sensacionales.
Inia es un tipo curioso. Vive en ciudades sumergidas bajo el poderoso caudal de este río de los mil ríos. Uno sólo puede imaginar esas ciudades de las leyendas, quizás hechas con paredes de lodo y custodiadas por el espectacular pirarucu, un pez prehistórico metido dentro de su propia armadura. En ciertas noches, Inia deja el río para venir a fiestear entre los terrestres. Pero como lo precede su reputación de Don Juan roba-doncellas, debe disfrazarse cuidadosamente para no despertar sospechas. Entonces se coloca un sombrero para tapar el respiradero, que no es otra cosa que una raya del río. A manera de cinturón, Inia usa una boa constrictor; el reloj es un cangrejo, y los zapatos son un par de “cuchas” negras, otro pez-dragón que sólo existe por aquí.

Es cierto que el delfín rosado del Amazonas es rosado. A veces es sutilmente rosado como la pantera rosa, o casi rojo como un flamenco. Eso depende en parte de la claridad del agua donde vive: entre más oscura el agua, más rosado el delfín. Pero cuando nace es gris (una hermosa transformación que me recuerda a los caballos blancos lipizanos, que son negros al nacer). “Hemos observado que los inia son como nosotros”, dice Fernando Trujillo, el biólogo colombiano a quien vine a acompañar durante una semana para hacer un reportaje, y una de las autoridades mundiales en la conservación de esta criatura. “Se ponen más rosados cuando hacen mucho ejercicio”. Y, como tantas otras criaturas, cada vez hay menos de ellos. Las leyendas, que de cierta manera habían protegido a Inia de la depredación humana (pues algunas pronostican que matarlos atrae la desgracia), han ido cediéndole el paso a la necesidad de usar la carne del delfín como carnada para peces comercialmente atractivos.

Los delfines amazónicos (las tres especies de Inia, más el diminuto y alegre Sotalia, el delfín gris que es similar a los delfines típicos de mar) están en aprietos. Mientras tanto, Trujillo y su Fundación Omacha, corren contra el reloj para estudiarlos y especialmente, para tender lazos entre las comunidades locales y el delfín, que abracen las necesidades humanas y a la vez, aquellas de la naturaleza. Su bonito trabajo será materia de un artículo en la revista Muy Interesante, y un pequeño resumen en un futuro post de este blog.
A lo largo de los años he visto muchos delfines en el mar. Pero este…este vuela entre las ramas de la selva sumergida. ¡Es verdaderamente alucinante!
Quiero agradecer a la World Wildlife Fund de Colombia en Colombia por haberme ayudado a concertar estas estupendas salidas de campo con tres de los biólogos que ellos apoyan, y que han sido fuente de investigaciones clave para mis notas.

viernes 21 de noviembre de 2008

Científicos: ¡A bailar sus tesis de doctorado!


Que la comunicación de la ciencia está cada vez más digitalizada, “internetiada” y puesta en plataformas realmente distintas, es cada vez más evidente. El último ejemplo me lo encontré ayer revisando la revista Science Online…Resulta que la Academia Americana para el Avance de la Ciencia / AAAS, se inventó un concurso según el cual se invita a los científicos a presentar sus tesis de doctorado en forma de un baile…en YouTube. El concurso “Baile su Doctorado” es internacional y está abierto a cualquiera que esté persiguiendo este título en cualquier disciplina científica.

A los solicitantes se les pidió que hicieran su propio video de sus tesis de doctorado y lo colocaran en YouTube, para ser juzgado por un panel de nueve jueces conformado por los tres ganadores del año anterior, tres científicos de la Universidad de Harvard, y tres directores artísticos de la compañía de baile Pilobolus. Una vez escogidos, los científicos ganadores pasan a recibir entrenamiento de los coreógrafos profesionales para desarrollar sus investigaciones publicadas en revistas científicas en un ballet completo que debutará en la reunión anual de la AAAS, que en el 2009 tendrá lugar en Chicago.
Los cuatro videos ganadores se pueden ver aquí.

Yo siempre he dicho que me encantaría hacer un video rap de algún tema complicado, como la física de partículas o la genética. Lo único que me detiene es que no sé si ponerme casco, o un tocado de plumas.