con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

sábado, 29 de marzo de 2008

MIT al cine y a la prensa



El poster de la pelicula 21; El espectacular Stata Center, en MIT, diseñado por Frank Gehry

El MIT (Massachusetts Institute of Technology) está en las noticias últimamente. No sólo porque es el objeto de la película 21, que se estrenó ayer en EE.UU., sino por artículos en la prensa en español, que destacan los impresionantes avances tecnológicos de que ha sido responsable este instituto. Uno es el de Pére Estupinyá en El País/España. El otro es el mío en la edición de abril de la revista Muy Interesante. La película, cuya trama esta debajo, está basada en la realidad (y en un libro llamado Bringing Down the House).

Sucede que cuando uno camina por los corredores llenos de anuncios en papelitos de colores en los diversos edificios del MIT, uno nunca sabe con qué cosas interesantes y extrañas se va a encontrar. Puede ser un anuncio de un curso fabuloso de astronomía, o una invitación a formar parte de un equipo de remo. O tal vez una conferencia de alguien mundialmente famoso. Pero en 1979, un grupo de estudiantes se interesó por un anuncio que invitaba a aprender a jugar 21 (que en inglés se llama Blackjack). El Blackjack es el único juego de mesa en un casino donde un jugador muy hábil le puede ganar a la banca. Para mejorar sus posibilidades de ganar, el jugador tiene que llevar un conteo mental de las cartas, sin que nadie se dé cuenta de lo que hace. Eso es bien difícil. Se necesita tener una mente matemática y fotográfica. Además hay que conservar la calma, no dar la más mínima señal de emoción. Pues estos chicos, que se bautizaron a sí mismos como The MIT Blackjack Team, comenzaron a entrenar rigurosamente en el conteo de cartas y otras técnicas como señales y gestos con la mano para indicar cuándo una mesa estaba “caliente”, es decir, apta para apostar, y comenzaron a amasar dinero en forma asombrosa. Todos los fines de semana iban a Las Vegas, vivían como millonarios, y regresaban a Cambridge a seguir sus clases en el MIT como si nada. Con el transcurso de los años hubo varios grupos y líderes, e incluso algunos del Harvard Business School. Pero el grupo más exitoso de todos, por sus mentes brillantes, fue el que se formó a mediados de los noventa. Los nerdos llegaron a generar millones de dólares en el juego, a punta de contar cartas. Luego el grupo se disolvió, en parte porque a veces los casinos lograban salirles adelante, sacándolos con cajas destempladas.

Pero si hay un lugar donde uno puede encontrar reunidos a este tipo de cerebros matemáticamente agudos como un escalpelo, es en el MIT. De las presiones académicas del instituto se dice que es “como tomar agua de una manguera contra incendios”. De hecho en una ocasión fue el lugar donde había más suicidios estudiantiles en el mundo. También es el lugar que ha generado más premios Nobel.

De mi experiencia como becaria del Knight Fellowship en periodismo científico en el MIT del año 2000 al 2001, puedo decir que me cambió la vida profesional. Para mi hubo un “antes” y un “después” del MIT. La oportunidad de estar un año asistiendo a clases de todos los temas imaginables dentro de la ciencia, de andar por corredores tras cuyas puertas había algún Nobel dispuesto a compartir un café y abrir su mente así como así, de corretear tras algún experto en salidas de campo a los lugares más insospechados, me abrió puertas que no sabía que existían, o que no sabía cómo abrir.

Y me gusta pensar que, a diferencia de los estudiantes que se reunían a jugar 21, ahora mismo, en algún laboratorio del MIT hay varias personas brillantes trabajando en soluciones que nos darán la clave de la próxima fuente de energía, o inventando materiales que revolucionarán la medicina, o generando tecnologías que harán girar al mundo el día de mañana.

2 comentarios:

Anonymous Sid desde TX ha dicho...

Angela,

Espero impaciente tu artículo sobre el MIT.

Yo también he tenido la oportunidad de ver el despegue del STS-123 en directo! Y desde las mismas tribunas que tú! Fue espectacular, parecía un amanecer. Lástima que enseguida se metiese en las nubes. Pero mereció la pena, para mí era como un sueño...

Llevo viviendo en USA seis años y trabajo en un centro que es un gran desconocido. Se llama Southwest Research Institute (www.swri.edu). La verdad es que estar aquí me ha dado la oportunidad de trabajar en proyectos en los que en España o incluso Europa no hubiese podido ni soñar, entre otros con el Space Shuttle.

sábado, marzo 29, 2008  
Blogger angela ha dicho...

Hola Sid!
No se si leiste mi entrada en el blog de Pere, contestando a la tuya sobre el MIT? (creo que fue en el post de los planetas de Pere, ahi donde mencionamos el especial del MIT en Muy Interesante). En fin. En ese entry te comentaba mucho mas sobre el MIT y te ofrecia que te podia mandar la revista de papel por correo. Tambien te voy a enviar a de este mes de marzo, que tiene en su portada una larga nota que hice sobre la terraformacion de Marte "con todos los hierros", panspermia, y cosscontaminacion de mundos.

Que haces en el SWRI? Entre a la pagina de ustedes y vi el trabajo de ivestigacion y aplicaciones en areas de la ingenieria aeroespacial, geociencias y otras. Esome interesa potencialmente. Uno nunca sbe, quizas haya pie para ofrecer un articulo a Muy.

Asi que enviame tu e-mail para poder correspnder al respecto. Y tambien tu direccion de correo portal.

Un codial slaudo
angela
www.angelaposadaswafford.com

domingo, marzo 30, 2008  

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