con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Colmillos poderosos en mandíbulas débiles



Un equipo de investigadores australianos (Universidad de Newcastle) y británicos (New South Wales University) dicen que el gato prehistórico de colmillos de alfanje y nombre terrible, Smilodon fatalis, podría haber tenido colmillos aterradores, pero que los músculos de sus mandíbulas eran relativamente débiles. En otras palabras, que cualquier león africano tiene una mordedura tres veces más poderosa que la del gato legendario. La conclusión es resultado del estudio computarizado (CT scan) que comparó el cráneo de un Smilodon con el de un león moderno, para entender la fuerza que eran -o son capaces- de aplicar antes de hacer trizas el mecanismo digital.

La pregunta obvia -que muchos medios de prensa dejaron por fuera- es, desde luego, para qué eran esos colmillos de alfanje. Los caninos gigantes estaban colocados en el maxilar de los gatos, y no en la quijada misma. Los expertos se preguntan si quizás el masticar y la capacidad de cerrar la mandíbula no tenían mucho que ver con la destreza de esos colmillos para agarrar, sujetar y pinchar a la presa que se retorcía entre sus dientes. De todas maneras, acusar a este gato formidable de ser un pelele es ir demasiado lejos. Porque de cualquier manera que se miren los colmillos, de seguro podrían abrir un agujero en la yugular de alguien. Y rematarlo con su musculatura y garras espectaculares. Estos nuevos estudios sólo confirman que los gatos de largos colmillos son aún más misteriosos de lo que suponíamos.

2 comentarios:

Blogger Bart ha dicho...

Seg�n declaraciones del prestigioso entom�logo alem�n Helmuth Hoffman, de la Escuela de Franckfurt, los colmillos del Smilodon ser�an una broma pesada de su cu�ado que se los peg� en el paladar con Araldit de dos componentes. Claro que Hoffman, como entom�logo, no ten�a ni idea de la existencia del Smilodon. Aunque en realidad ni siquiera ten�a ni idea de lo que era una cucaracha como ya se intuy� en:
http://aquemeparezcoajodorowsky.blogspot.com/2007/09/ciencia.html

Un abrazo.

martes, octubre 09, 2007  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hola, muy buenas.
Es genial encontrar gente que se interese por estos temas tan curiosos. Lo único es que no me he podido resistir a hacer este pequeño comentario, sin animo de ofender ni de darmelas de entendido. Los dientes de sable no servían para sujetar a la presa, ya que, al ser planos, eran debiles ante las fuerzas mecánicas que ejerceria una presa al luchar por su vida: podrían partirse lateralmente.
Agarraban y sujetaban con las garras retráctiles delanteras, un mecanismo por cierto único entre los carnívoros.
espero no haber molestado, un saludo.

jueves, marzo 13, 2008  

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