con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

domingo, 9 de agosto de 2009

Tocineta candente


Fotos: Popular Science

El otro día leí una muy extraña columna en la revista Popular Science. El subtítulo: “Usted sabe que el bacon/tocineta es delicioso, pero, ¿sabía que tiene la energía suficiente para derretir metal?" OK. Esta sí califica como una de las noticias “extravagantes”. Dice su autor, Theodore Gray, que un buen día decidió inventarse una lanza térmica hecha de tocineta. Las lanzas térmicas son unos aparatos muy antiguos de hierro que usan calor y oxígeno para fundir o cortar metal en pocos segundos. Las usan en todas partes. Pero… ¿¿tocineta en lugar de hierro??

“La tocineta engorda porque contiene mucha energía química unida a sus proteínas y especialmente en su grasa. Uno puede liberar esa energía ya sea digiriéndola, o haciéndola arder con una buena cantidad de oxígeno. El reto no fue hacerla arder, sino crear un instrumento de tocineta lo suficientemente fuerte como para aguantar el estrés de una llamarada de 5,000 grados F”, escribe Gray, quien añade que usó el jamón italiano prosciutto, pues es una carne superior.

“Envolví las tajadas de la tocineta alrededor de tubos delgados y los cocí durante la noche para sacarles toda el agua. Luego uní siete de los tubos en uno solo, envolví más prosciutto encima, y coloqué un extremo en la manguera del oxígeno”. Y voilá: el combustible carnívoro funcionó a la perfección, creando la llamarada de la foto. Grey dice que su segundo experimento consistió en hacer una lanza “semi-vegetariana” usando un cocombro hueco con los palos de carne por dentro. La forma del cocombro y su piel son perfectas para crear una cámara donde no se meta el aire, resultando en una llamarada que dura más.

Además de haber descubierto una nueva forma de jugar con la comida, Grey dice que la lección aquí es que los alimentos son una fuente de energía “bastante seria”. Aunque el oxígeno puro ayuda a liberarla en más corto tiempo de lo usual, “es en realidad la energía química la que hace que la lata de acero se queme”.

2 comentarios:

Blogger Manu ha dicho...

Muy interesante Angela.

Y por cierto, felicidades por el premio que os otorgaron por este artículo:
http://www.muyinteresante.es/lhc/index.html

Que lo leí hace poco en un número de Muy de hace algunos meses, pero más vale tarde que nunca ¿no?.

Un abrazo.

martes, agosto 25, 2009  
Blogger angela ha dicho...

Hola Manu!!!
Mil gracias!!!
UY, hace mucho tiempo no puedo postear nada en mi blog. Tengo queremediar eso. Un cordial saludo y te deseo lo mejor.

miércoles, agosto 26, 2009  

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