con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Corazón fantasma




La primera vez que vi algo semejante fue en el laboratorio del ingeniero de tejidos Bob Langer en MIT, por allá en el año 2000, cuando yo cursaba mi fellowship para periodistas de ciencia: Langer se había fabricado una nariz. Y la tenía allí expuesta, sobre un andamio de polímeros que había sembrado con células de cartílago de nariz, los cuales estaban obligados a seguir la forma del andamiaje. Era muy extraño, ver esa nariz blanquecina y blandita. Pero perfecta.

Ahora leí que la investigadora Doris Taylor, de la Universidad de Minnesota, se ha fabricado un corazón. Un corazón de ratón. Esto fue lo que hizo: tomó el corazón de un ratón y lo lavó con detergentes especiales, hasta quitarle todas sus células, y dejar únicamente una matriz extracelular, una especie de esqueleto casi transparente. Acto seguido tomó este “corazón fantasma” y lo repobló con células vivas de corazón de ratón. Luego se sentó a esperar.

Cuatro días después: ¡voilá! Las células se habían instalado como en su casa, y Taylor pudo ver cómo en algunas partes de la matriz, ya había montoncitos de ellas latiendo aquí y allá. A los ocho días el nuevo corazón estaba latiendo rítmicamente. Aunque los científicos ya han creado células de corazón en el laboratorio, la idea hasta ahora era insertarlas en el corazón dañado del paciente. Pero esa no es una panacea. En cambio, inventarse un corazón entero, sí que sería la solución para arreglar todos esos corazones rotos de los millones de personas que esperan un donante, y que cuando aparece es rechazado muchas veces por sus sistemas inmunológicos.

Pero Taylor no paró ahí, sino que hace poco logró inventar la manera de repoblar ese corazón nuevo con vasos sanguíneos. Básicamente, su enfoque es más simple y realista que el de otros investigadores que proponen comenzar desde cero. Porque Taylor comienza a partir de un corazón existente, y lo que hace es quitarle las células viejas para ponérselas nuevas. Entonces queda liberada de todos los problemas asociados con la estructura de ese corazón.

El paso ideal sería poder es tomar el corazón de un donante humano, lavarlo y dejar sólo su matriz, para poner en ella las células del paciente. Lo que es asombroso es cómo las células cardiacas parecen entender cómo proliferar y rellenar este cascarón de corazón. Taylor está ahora pasando a trabajar con corazones de cerdo. Pero claro, un corazón no es sólo músculo, sino que necesita arterias y todo lo demás. En otras palabras, ella tiene el motor dentro del chasis. ¡Pero aun le falta el resto!

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Ángela, cuanta esperanza para los que necesitan esos corazones.

Ya vendrán después los que-aunque respeto sus ideas o creencias-dirán que eso es inmoral o que juegan a ser dioses...

Creo que no hay nada más hermoso que la vida... y eso lo dá un corazón.

Saludos.

jueves, noviembre 06, 2008  
Blogger angela ha dicho...

Hola Anonimo,
Que bonito tu comentario. Muchas gracias. Angela

jueves, noviembre 06, 2008  

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