con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

domingo, 25 de mayo de 2008

Crónicas de la tundra marciana



La flecha señala el sitio donde se posó la nave robot Phoenix, justo debajo del polo norte marciano, el domingo en la noche. (NASA/JPL/Univ. De Arizona)

Comiéndome las uñas acabo de segur el aterrizaje de la sonda Phoenix en Marte en vivo por NASA TV y por Discovery Science Channel. ¡Tremenda maratón de emociones! Cuando uno piensa que sólo 5 (y ahora 6) de las 11 misiones que tenían la intención de posarse sobre Marte lo han logrado sin desintegrarse en su atmósfera o estrellarse contra el mapa (el resto de las misiones a ese otro mundo han sido para orbitar al planeta, no para entrar en él), la hazaña del robot-piloto de pruebas-geólogo-laboratorio de química y navegante (todo en uno), merece un aplauso enorme.

Conocí a un par de los investigadores que han dejado su pellejo en esa misión durante el lanzamiento “del bebé” en agosto del año pasado en Cabo Kennedy. Debe ser una emoción muy especial ver al niñito caminando sobre otro mundo, después de haber pasado al menos cinco años cambiándole los pañales y enseñándole a hablar.

Pero ahora que el muchachito llegó a la escuela, es que comienza lo bueno. Dentro de unos días, cuando Phoenix se reponga de su largo viaje y fogosa caída, el laboratorio comenzará a excavar bajo el permafrost, la mezcla de tierra y hielo de la región ártica. Para decidir si hubo agua líquida bajo sus patas, Phoenix tendrá que trabajar como un detective cuyos músculos están en Marte y su cerebro, a 679 millones de kilómetros de distancia, sentado frente a un computador en la Universidad de Arizona y mordiéndose las uñas igual que yo.

Para determinar si hubo alguna vez agua en estado líquido hay que observar varias cosas. Por ejemplo, cuando está líquida, el agua puede transformar la roca en arcilla. Puede disolver, transportar y distribuir compuestos químicos, incluyendo materiales orgánicos. Cuando se congela flota, sirviendo como aislante para que las capas de más abajo permanezcan líquidas. Entonces, encontrar un terreno arcilloso sería buena noticia.

“Las moléculas de agua”, dice Peter Smith, el científico principal de la misión, son ligeramente polares, con un lado cargado negativamente y otro cargado positivamente. Esta polaridad atrae a otras partículas eléctricamente cargadas, tales como azúcares y sales, que son esenciales para las células vivas. Y por eso, si hallamos depósitos de sal, eso sería un excelente indicador de que por allí ha habido agua líquida”.

La misión de Phoenix (que tiene el laboratorio más avanzado hasta ahora enviado a Marte), durará únicamente tres meses, simplemente porque está en el ártico: cuando la pille el invierno marciano, va a quedar enterrada entre un metro nieve de dióxido de carbono. Por eso debe trabajar rápidamente, excavando lo más hondo que pueda, calentando las muestras de hielo y tierra en sus “hornitos” de abordo, y reportando sus hallazgos.

Pero es que yo aun no me repongo de lo que significa tecnológicamente todo esto. Es una inmensidad. ¿Poder teledirigir a un aparatito a millones de kilómetros de distancia? Supongo que el asombro sólo nos pasa a los de mi generación: esa que está teniendo el privilegio de ser testigo del momento en que los humanos comenzamos a dejar la Tierra para mudarnos al espacio en forma permanente.

2 comentarios:

Blogger Somosaguas ha dicho...

Pues el asombro no alcanza sólo a vuestra generación, joven Ángela; y tampoco sólo a la nuestra, testigos de la llegada del hombre al espacio y a la luna. Todas las generaciones están y seguirán asombradas por estos logros de la exploración, al igual que nos siguen asombrando las hazañas de Thor Heyerdahl o de Ernest Shackleton, o en el campo que más me concierne (la Paleontología), las de la familia Rich (Thomas Rich y Patricia Vickers-Rich) y tantos otros grandes exploradores conocidos o anónimos.
Enhorabuena por tu blog, que tanto ayuda a divulgar tan bien la ciencia.

martes, mayo 27, 2008  
Blogger angela ha dicho...

Estimado Somosaguas,
Mil gracias por leer! Tienes toda la razon. La exploracion que es lo que nos hace humanos, no? Yo admiro profundamente a gente asi. Es que la gente se acostumbra y lo toma por sentado. No solo lo de Marte, sino todo lo demas: bajar al fondo del mar; llegar a los 90 grados sur; hallar las formas de vida mas antiguas que cnocemos; fabricar un acelerador de particulas.

Pr eso voy detras de ellos cada vez que puedo. Por fuera y por dentro de los laboratorios, donde la exploracion no e smenos emocionante.

Un cordial saludo.

martes, mayo 27, 2008  

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