con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

domingo, 19 de noviembre de 2006

Robot piensa que sabemos a tocineta


Resulta que a los ingenieros de la empresa NEC les pareció divertidísimo inventarse un robot catador de vinos. Literalmente un sommelier electrónico. Uno con la capacidad de diferenciar vinagre de un exquisito Chianti, y encima de todo, recomendar el queso perfecto para acompañarlo. El robot, apodado Winebot, dispara un rayo de luz al vino y luego usa un espectrómetro infrarrojo para analizar el reflejo. Estudia la composición química del vino y envía un veredicto instantáneo acerca de, por ejemplo, si tiene un retrogusto frutilloso, o si sus taninos tienen una penetración larga. Luego anuncia con voz infantil cuál es la marca del vino en cuestión y qué pasabocas le irían mejor.

El truco es divertido y sirve para otras cosas: determinar si una manzana está agria o dulce, o incluso para advertirle al comensal si su plato está demasiado salado o grasoso. Pero lo interesante sucedió, según un reporte de la AP, cuando alguien colocó la mano frente a los sensores del robot. Porque entonces éstos lo identificaron como prosciuto. El fotógrafo fue confundido por tocineta.

Estamos fritos. Los robots piensan que somos buenos para el desayuno.

Y ahora que estamos en el tema, Corea del Norte reveló hace poco su primera generación de robots autónomos armados hasta los dientes para patrullar sus fronteras. Eventualmente serán puestos a trabajar. Según los informes de prensa, son capaces de diferenciar a las personas de los objetos móviles hasta un par de kilómetros de distancia. Vienen equipados con ametralladoras con balas de plástico, y además alertan a las autoridades.

Y seguro que también piensan que la gente sabe a tocineta.

Crédito de la foto: Associated Press

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Angela, interesante lo de la cata de vinos robotica. No me parece increible despues de que estan ya fabricando organos humanos sobre medida. Prefiero el sommelier con su copa colgando del pecho, para que la cosa no se deshumanice tanto.
Ruby

lunes, noviembre 20, 2006  
Anonymous japa ha dicho...

Lo de la tocineta o el prosciuto supongo que variará con le grado de limpieza del sujeto examinado. A medida que pasen los días sin lavarse, el robot variará sus conclusiones y empezará a identificar al individuo con el brie, el roquefort, el cabrales… un terreno en el que al menos el pobre aparatillo se sentirá más seguro

jueves, noviembre 30, 2006  

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