con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

lunes, 31 de agosto de 2009

Desde el techo del VAB

El pasado viernes estuve viendo el lanzamiento del STS-128 nada menos que desde el techo del Edificio VAB, ese gran “cubo” donde acoplan al shuttle a sus tanques de combustible. Es, por volumen, el edificio más grande del mundo. Más de 100 metros de altura, para acomodar al Saturno V. El acceso a ese lugar para ver un lanzamiento es muy, MUY restringido; sólo llevan a 13 personas, casi todos son los fotógrafos de los servicios de cable (AP, Reuters, etc.). Esta foto mía no es memorable porque era una camarita de las de turismo. Pero lo hice de intento porque yo lo que quería era vivir la experiencia, y tener el recuerdo en la cabeza.
Después de las tormentas, la noche estaba en perfecta calma, con estrellas y casi nada de brisa, pero allá arriba, muy refrescante. En esa altura no se escuchan los parlantes, ni las voces de nadie. Es una extraña calma, la que reina allí, y no hay manera de saber cómo va la cuenta regresiva hasta que uno ve el primer flash intensamente brillante de los 3 motores principales, y luego el feroz resplandor de los boosters blancos. Entonces el edifico entero comenzó a temblar bajo mis pies. Y la perspectiva única y privilegiada hizo difícil encontrar palabras para describirlo.

jueves, 27 de agosto de 2009

¿Con los crespos hechos?


Mientras en Utah se llevan a cabo las primeras pruebas de encendido del enorme motor del Ares 1, en el Centro espacial Kennedy el cohete experimental Ares-1X esta esperando a que alguien lo haga volar.../NASA

En un memorando interno a los empleados de la NASA, el nuevo director y ex astronauta Charlie Bolden dice que no hay que anticiparse a las recomendaciones que la Comisión Agustina hará a mediados de septiembre acerca del futuro que le aguarda a la agencia espacial estadounidense. Bolden exhorta a sus empleados a seguir concentrados en las misiones actuales, mencionándolas todas…excepto el programa Constellation y sus cohetes Ares para regresar a la luna y poner astronautas en órbita después del retiro del shuttle.

“Continuemos nuestra robusta exploración de Marte con robots…continuemos con las espectaculares misiones del Lunar Reconnaisance Orbiter (LRO) y el Lunar Crater Observation and Sensing Satellite (LCROSS). Persigamos vigorosamente las misiones críticas diseñadas para traer el conocimiento esencial del medio ambiente terrestre...”

Pero Ares no me menciona ni por el forro. ¿Una señal ominosa? Muy probablemente. Lo cierto es que tal como están las cosas ahora mismo, la NASA tiene pocas probabilidades de regresar a la luna. Con las demandas irracionales al presupuesto nacional –que endeudarán al país como lo estaba tras la Segunda Guerra Mundial, no se ve claramente de dónde saldría el empuje financiero y político para tamaña empresa.

Lo único que sé es que el Ares 1X de 100 metros de altura, el cohete experimental para aprender lo necesario para volar al Ares1, está de pie sobre su plataforma en el edificio VAB del Centro Espacial Kennedy (una vista soberbia, absolutamente genial, que no se había apreciado en 40 años) como esperando a que lo saquen a bailar, sólo que alguien apagó la música de la fiesta.

El futuro del programa tripulado del espacio está en juego, la gente no tiene idea de lo que está sucediendo al respecto, y tampoco es que les importe mucho. Pero también está en juego el nacimiento de la era comercial del espacio, y el momento no podría estar más maduro para ello.

domingo, 9 de agosto de 2009

Tocineta candente


Fotos: Popular Science

El otro día leí una muy extraña columna en la revista Popular Science. El subtítulo: “Usted sabe que el bacon/tocineta es delicioso, pero, ¿sabía que tiene la energía suficiente para derretir metal?" OK. Esta sí califica como una de las noticias “extravagantes”. Dice su autor, Theodore Gray, que un buen día decidió inventarse una lanza térmica hecha de tocineta. Las lanzas térmicas son unos aparatos muy antiguos de hierro que usan calor y oxígeno para fundir o cortar metal en pocos segundos. Las usan en todas partes. Pero… ¿¿tocineta en lugar de hierro??

“La tocineta engorda porque contiene mucha energía química unida a sus proteínas y especialmente en su grasa. Uno puede liberar esa energía ya sea digiriéndola, o haciéndola arder con una buena cantidad de oxígeno. El reto no fue hacerla arder, sino crear un instrumento de tocineta lo suficientemente fuerte como para aguantar el estrés de una llamarada de 5,000 grados F”, escribe Gray, quien añade que usó el jamón italiano prosciutto, pues es una carne superior.

“Envolví las tajadas de la tocineta alrededor de tubos delgados y los cocí durante la noche para sacarles toda el agua. Luego uní siete de los tubos en uno solo, envolví más prosciutto encima, y coloqué un extremo en la manguera del oxígeno”. Y voilá: el combustible carnívoro funcionó a la perfección, creando la llamarada de la foto. Grey dice que su segundo experimento consistió en hacer una lanza “semi-vegetariana” usando un cocombro hueco con los palos de carne por dentro. La forma del cocombro y su piel son perfectas para crear una cámara donde no se meta el aire, resultando en una llamarada que dura más.

Además de haber descubierto una nueva forma de jugar con la comida, Grey dice que la lección aquí es que los alimentos son una fuente de energía “bastante seria”. Aunque el oxígeno puro ayuda a liberarla en más corto tiempo de lo usual, “es en realidad la energía química la que hace que la lata de acero se queme”.