con-ciencia

Un blog de Angela Posada-Swafford sobre ciencia, exploración y las cosas extrañas con que me encuentro durante algunos de mis reportajes./ A BLOG ABOUT COOL SCIENCE, EXPLORATION, AND SOME PERSONAL ADVENTURES IN SCIENCE REPORTING.

jueves, 31 de mayo de 2007

Caos cósmico en el sector 3C438


Algo espectacularmente espantoso sucede en un vecindario de nuestro universo cercano, donde vive una galaxia bautizada como 3C438. Algo tan sumamente poderoso, que no se había visto nunca antes en la historia de las observaciones astronómicas. Es una de dos cosas: O bien es una colisión alucinante entre grupos de galaxias que viajan a cuatro millones de millas por hora, o bien es un agujero negro ridículamente formidable, inhalando la materia a su alrededor.

El objeto, detectado por el telescopio espacial de rayos X Chandra, es un arco intenso de gas ferozmente caliente (170 millones de grados centígrados) que se extiende a una distancia de dos millones de años luz. Es algo tan energético que dejó en pañales a la reciente noticia de la supernova, esa estrella agonizante que explotó de mala manera, dando mucho de qué hablar.

La malcriada galaxia 3C438 es conocida por sus brotes de explosividad, posiblemente causados por la presencia de un agujero negro súper masivo. Pero la energía de esas explosiones no le llega a los talones a la que muestra la data de Chandra, según los expertos del centro de astrofísica de Harvard-Smithsonian, quienes tienden a favorecer la hipótesis del mega, hiper estrellón entre galaxias.

“Estos valores no se habían visto nunca antes, y la verdad es que son difíciles de creer”, dice Ralph Kraft.

Pero es que así es la ciencia más antigua del mundo. ¿Dónde más si no en la cosmología puede uno jugar con números y conceptos tan alucinantes que no caben en los tableros?


Foto: En la fotografía de la izquierda, tomada con un telescopio óptico, lo único que se ve es un grupo de estrellas aparentemente normal. Pero la magia de los rayos X revela el caos celestial que rodea a la galaxia temperamental.

lunes, 28 de mayo de 2007

“Tableau” intestinal


Parece una obra de arte moderno, ¿cierto? Una pintura que recuerda vagamente a Miró. En realidad es el paisaje microscópico de nuestro intestino delgado. El “pasto” son los filamentos (“microvilli”) que recubren nuestras íntimas paredes para ayudar a procesar lo que sale del estómago. Y los “soles” de arriba son microbios que están siendo manipulados para romper las grasas.
Un nuevo estudio indica que las bacterias dentro de nuestros intestinos influencian la forma en que las grasas se depositan en el hígado. Otras tienen que ver con la resistencia a la insulina, y todas alteran nuestro metabolismo de mil maneras.

Suena extrañamente fascinante: nuestro cuerpo es un ecosistema que alberga a 100 trillones de bacterias. Si lo vemos desde esa óptica, sólo el 10% de nosotros es humano. El resto, ¡es ADN bacterial! Los bichos siempre han estado allí, pero apenas ahora comenzamos a indagar más en serio acerca de nuestros inquilinos. Algunos pagan su renta, dándonos buena salud. Otros, en cambio, son de estos clientes que destruyen la finca raíz.
Y todos vivimos juntos como “una familia feliz”.
Foto: David M. Phillips/The Population Council/Photo Researchers Inc.

jueves, 24 de mayo de 2007

Nada de sexo: ¡Somos tiburonas!




Las hembras de tiburón (foto superior) se han declarado república independiente: un estudio internacional en la Florida descubrió que estos peces antiquísimos son capaces de traer al mundo bebés a montones sin tener contacto alguno con un macho. Reproducirse sin tener sexo y dar a luz una camada que carece de ADN paterno es el sueño de algunas mujeres que conozco.

El método, que se llama “partenogénesis”, se ha visto muy de vez en cuando en otro tipo de animales como anfibios o reptiles. Pero nunca, nunca se habia observado en un vertebrado grande. Durante el proceso, un huevo no fertilizado es activado para que se comporte como si lo estuviera.

Los expertos del estudio quedaron aterrados al ver que una de las tres hembras del tanque estaba embarazada. Esta vez no había a quién echarle la culpa: las tres chicas habían sido pescadas en mar abierto desde que eran bebés, y llevaban más de tres años nadando solitas en ese acuario. Para estar seguros, hicieron una prueba de ADN de los bebés, y descubrieron que éste sólo era compatible con el de la madre. Es decir, no había material genético de nadie más.

Esta rara habilidad podría ser un truco que usa la evolución para que los escualos se reproduzcan incluso cuando su medio ambiente o sus números están estresados. El problema es que el bebé que nace de esta forma recibe una dosis doble de los genes de la madre: los buenos y los malos.

De todas maneras, el truco es genial.



lunes, 21 de mayo de 2007

El coronel y el robot


Olvídese del perro. El nuevo mejor amigo del hombre ahora es el robot. Corrección: el mejor amigo del soldado es el robot. Pero no es solo porque los robots en los campos de batalla sirven de espías en agua, mar y aire, son conejillos de Indias, salvan vidas y cuando toca, también matan al enemigo. Sino que últimamente, las máquinas inteligentes están teniendo un interesante efecto entre sus amos y guardianes.

Muchos de los soldados encargados de trabajar con inteligencia artificial han desarrollado fuertes lazos emocionales con sus robots. Un fascinante artículo de Joel Garreau publicado en el Washington Post menciona soldados que le dan a sus robots que desactivan bombas medallas tales como el Purple Heart cuando son víctimas de una explosión. Otros soldados hablan de la personalidad de su robots como si se tratara de su mejor amigo, y aun otros que les dan "sepultura" con todos los rituales -y lágrimas auténticas- del caso.

Escribe Garreau:

“En el campo de práctica de Yuma, en Arizona, el robot autónomo de metro y medo de largo hecho siguiendo la anatomía de un ciempiés, trabajaba divinamente, dice Tilden. Cada vez que encontraba una mina se paraba encima con una pata, que perdía en la explosión. Entonces se reajustaba y continuaba moviéndose hacia delante con las patas que le quedaban, siguiendo una ruta a través del campo minado. Finalmente sólo le quedaba una pata, y aun así seguía adelante. Tilden estaba encantado. La máquina era una maravilla.

Pero entonces, el humano encargado del ejercicio -un coronel del Ejército- se molestó y ordenó detener la prueba.

¿Por qué, hay algo mal? preguntó Tilden.

El coronel no había podido aguantar la agonía de ver a la máquina quemada, destruida y malherida arrastrándose sobre su última pata.

La prueba, sentenció el coronel, era inhumana”.

Bill Gates predice que en un futuro cercano los robots serán tan parte de nuestras vidas como lo es hoy una PC. Quizás todos terminemos como el coronel, sucumbiendo al amor robótico. Yo por lo menos, suspiro por C3PO.


El artículo de Joel Garreau está en:
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/05/05/AR2007050501009_pf.html

miércoles, 16 de mayo de 2007

Uh...oh...



Este paisaje de perfección es la Barrera de Hielo Ross en la Antártida Occidental. Allí mismo aterrizó nuestro C-17 en enero de 2006 (un corto diario de esa expedición está en este mismo blog). ¿Nota usted que algo se esté derritiendo? Yo tampoco. Ni los glaciólogos que estudian la dinámica de estos hielos que forman la repisa del tamaño de Francia. ¡Y ese es el problema!

Tremendo susto se llevaron –y con razón– hace poco, al descubrir en las imágenes del satélite QuickScat de la NASA, que en 2005 un soplo de aire caliente proveniente del Mar de Amundsen había derretido la superficie de una sección de la barrera, formando una laguna tan grande como el estado de California. Y después esa agua se volvió a congelar. La cuestión es que parte de este derretimiento ocurrió en zonas del continente blanco que rara vez suben del punto de congelación. ¿Habrá comenzado a suceder "aquello que no nos atrevemos a decir en voz alta" (al estilo de Voldemort)?

Desde luego que el “evento” podría ser una rareza aislada: después de todo, el INTERIOR del continente antártico ha sido el más estable, el que hasta el momento casi no ha respondido al calentamiento global. A diferencia de la Península Antártica, frente a Sudamérica, que en 2002 vio desintegrarse su Barrera Larsen B en cuestión de meses. Como por arte de magia hizo "puff!" y el hielo se quebró en mil pedazos.

lunes, 14 de mayo de 2007

Enciclopedia de la Vida


La recientemente creada Enciclopedia de la Vida es un revolucionario ecosistema de portales de Internet que pone toda la información existente sobre cada una de las criaturas de la Tierra a los pies de cualquier persona, en cualquier parte del mundo. El objetivo de esta iniciativa iniciada por la “vaca sagrada” de la biodiversidad, el entomólogo de Harvard E.O. Wilson, es transformar la biología e inspirar a una nueva generación de científicos, poniendo a su disposición todos los conocimientos que los humanos hemos adquirido hasta el momento acerca de cada una de las especies vivas del planeta.

Para quienes acumulamos artefactos extraños, la biodiversidad es una colección de tesoros. Una colección de orquídeas, semillas arrugadas y eucaliptos; hormigas, garras de tigre y colmillos de cocodrilo; plumas, escamas y cáscaras de banana; la piel del leopardo, el tronco de un pino y el ojo de una ballena; vuelos de cortejo, gritos de guerra y el aroma de la tierra cuando llueve. Cuando encontramos algo que es raro, lo agregamos mentalmente a la lista -aparentemente interminable- de formas que puede tomar la vida. Sonreímos asombrados porque hemos descubierto una variación más de un tema muy antiguo. Una nota nueva en la melodía que nuestros amigos aún no han escuchado. ¿Cómo podemos darnos el lujo de perder esas notas si aún no tenemos en nuestras manos la partitura completa del concierto?

La diversidad de especies en la Tierra es mucho más que una bonita colección de cosas vivas. E.O. Wilson, el más importante experto en biodiversidad en el mundo, calculó recientemente que existen al menos 1.5 millones de especies de organismos reconocidos sobre el planeta. Cada año se describen otras diez mil especies nuevas para la ciencia, casi todas microscópicas. Pero eso no es nada. Wilson calcula que aún nos quedan por descubrir y catalogar al menos diez millones de organismos desconocidos, en su mayoría insectos y bacterias.

¿Bacterias? ¿Qué nos puede importar descubrir o perder a una especie de bacteria? Nos podríamos preguntar. Es tentador pensar en proteger sólo a los animales grandes y llamativos, las criaturas que nos arrancan torrentes de emociones. A muchos nos parecería que nuestra existencia sería mejor sin los insectos. Pero a pesar del molesto zumbido, la vida en la Tierra necesita también sus insectos, sus hongos y sus bacterias. Porque la biodiversidad es una paleta genética de muchos colores, cada pigmento absolutamente crucial para la vida en el planeta, y eso incluye nuestra propia salud.

Como señaló alguna vez el premio Nobel Paul Ehrlich, perder una especie es como reventar un remache en el ala de un avión. Uno puede reventar muchos remaches y el avión podrá seguir volando. Pero, ¿quién sabe cuántos remaches más habría de perder el ala para que el siguiente en reventar echara a pique la maquinaria?

Portal de la ENCICLOPEDIA DE LA VIDA: http://eol.org/home.html
Foto del pez abisal Photostomius, cortesia de la Dra. Edith Widder

miércoles, 9 de mayo de 2007

Cómo armar un dinosaurio




Es fácil imaginarse a los paleontólogos excavando en la matriz de roca los huesos de dinosaurios recién descubiertos. Pero le apuesto a que pocas veces usted se ha preguntado lo que sucede con esos huesos cuando salen de la cantera, ANTES de llegar a las exhibiciones de los museos. Hace cosa de un mes me pasé por una bodega de Nueva Jersey para descubrir precisamente eso.

Y oh felicidad, terminé encaramada en una escalera ayudando a aguantar una vértebra caudal de Dippy, nada menos que el primer diplodoco descubierto en la historia de la paleontología. Luego no pude contenerme, y corrí a abrazar la formidable pata de T-rex, el primer tiranosaurio descrito para la ciencia, por ahí hace casi un siglo. Tanto Dippy como T-rex son “holotipos”, es decir, le dieron su nombre a la especie que representan. Ambos especimenes (más el estegosaurio que había entre cajas de madera estilo película de Indiana Jones, el pequeño herbívoro camptosaurio, y los pocos huesitos de las costillas del bebé apatosaurio -los únicos fósiles de un bebé de esta especie hasta ahora descubiertos en el mundo-) pertenecen a la venerable colección del Museo Carnegie de Pittsburgh.

La colección está siendo remozada después de un siglo de pinturas, barnices, monturas viejas y posiciones anatómicas científicamente incorrectas y recientemente revisadas. Y en noviembre se podrán ver en una flamante nueva exhibición del museo, titulada Los Dinosaurios en su Mundo.

Haber tenido el privilegio de trabajar con huesos reales de dinosaurio fosilizado fue para mi algo sumamente especial. Estas rocas increíblemente pesadas, duras y frías al tacto hablan elocuentemente sobre esa otra época en la que la pisada de una criatura era capaz de hacer temblar el suelo.

La nota sobre CÓMO CONSTRUIR UN DINOSAURIO saldrá en la edición de Julio de MUY INTERESANTE.http://www.muyinteresante.es/

lunes, 7 de mayo de 2007

En plena feria del libro




La Feria del Libro de Bogotá, que terminó la semana pasada, se ha convertido en un fenómeno cultural en ese país, y en Latinoamérica. Dicen que en Colombia no se lee, pero la verdad es que, de las 50 mil personas que entraron a diario a la feria durante 15 días, invariablemente un cincuenta por ciento salía de allí con algún libro debajo del brazo.

El debut de Aventureros de la Ciencia el último día de la feria fue todo un éxito, y según la respuesta inicial de los niños de 10 años en adelante, pude comprobar que la serie podría estar llegando a un nicho que había permanecido vacío: novelas de ciencia y aventuras basadas en personajes e investigaciones que por lo general son reales.

De todas las hermosas experiencias de ese primer debut literario en mi vida, la más hermosa fue la de un niño que se me acercó para que le firmara un libro viejo y manoseado (que no era ninguna de mis novelas) porque quería el autógrafo y no tenía el dinero para comprar uno de mis libros. Le regalé la colección completa, y espero que quizás algún día ese pequeño lector se convierta en una persona especial. O aún mejor, en un verdadero aventurero de la ciencia.